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El Rincón del Diablo

Contradicciones y desconocimientos: La retórica de los políticos.

Contradicciones y desconocimientos: La retórica de los políticos.

Por Quizu Yupanqui


Los puntos de vista individuales son relativos, no todos piensan igual, de similar manera los puntos de vista colectivos son también relativos, la verdad de las mayorías no tiene porqué ser “la” verdad. Consenso no garantiza veracidad, objetividad, eficacia, ni eficiencia ni nada. Entonces, lo que signifique y lo que pueda ser relacionado a cualquier tipo de enunciación, digamos “volver al pasado” o “de cara al futuro”, es arbitrario, no contiene nada más que intencionalidad, interés, algo personal. Ergo “Humala se dirige a la población que lleva su disconformidad a niveles de alucinación” como enunciado tampoco tiene ninguna verdad inherente, salvo la del punto de vista de quien emite este juicio, en este caso aquellos que piensan que la disconformidad en este país es cosa de alucinados. También se puede decir que los alucinados son precisamente quienes no reconocen que el Perú tiene problemas de forma y también de fondo, y que sea la mayoría la que piensa así, tampoco puede ser considerado razón suficiente para asumir que es un juicio de valor certero, cierto. En estos términos no hay una posibilidad real de confrontar ideas, porque primero se confrontan voluntades, pareceres, etc., etc., como tampoco hay una posibilidad real de hacer una elección no de candidatos sino de planes de gobierno. La sutileza de la democracia representativa del país es una maraña de formalismos y juegos de retórica: Se dice que “el estado y la gobernabilidad peruana están al servicio una minoría aliada a intereses externos”, a algunos esto les parece descabellado de afirmar; los más sino todos concuerdan con que “no hay una visión de país que hilvane las propuestas sectoriales” obviamente cada quien tiene la pretensión de imponer “su” visión, en una absurda contradicción de enunciar una voluntad de consenso al mismo tiempo de deslegitimar la opinión del otro. Decir por ejemplo “esa idea absurda de que los recursos naturales pertenecen al estado y luego a la nación” o “¡Hacer asambleas constituyentes de mayorías absolutas!” en tono de burla (¿no es por el contrario un algo ideal, uno de los pilares del concepto democracia?). Todo esto es a la metáfora del desnudo griego y el calato peruano, no son la misa cosa un sofisma y una “absurdez”. Si la realidad es siempre anacrónica como explica Borges citando a muchos autores clásicos, ¿no será la sabiduría inherente a las lenguas, la lucidez del pensamiento humano igualmente extempórea, no circunscrita a determinados espacios culturales?. No basta acaso la sabiduría inherente del animal racional para juzgar innecesarios los referentes sobre los referentes para aproximarse a la comprensión de los hechos. Que la ciencia occidental explique muy bien su propio escepticismo en relación a la posibilidad del conocimiento objetivo, que los más no tengamos referentes de crítica epistemológica no implica necesariamente que no podamos darnos cuenta de la vacuidad de la mayor parte de la exposición de ideas de los políticos, de la irrelevancia de las opiniones y enunciados sobre la realidad del Perú como país, de la manera artificiosa de concebir y dar forma a una determinada “realidad social” a un algo llamado Perú con p de patria en un folclórico vals criollo. Seguramente que al que venga a decir que en realidad este tema se comprende mejor en el vecino país de Bolivia que en Perú (desde el momento en que se ha superado la visión del liderazgo único e imprescindible para encabezar los procesos políticos del país) se le llamará alucinado.   

 

SOBRE "INICIO DEL MUNDO", reciente poemario de John López Morales

SOBRE "INICIO DEL MUNDO", reciente poemario de John López Morales

Los jóvenes poetas ya no miran al exterior, sus referentes son el frondoso y vital poesía peruana. El novísimo escritor John López Morales y su poemario “Inicio del mundo” así nos hace constatar. El autor propone una escritura heredada de lo mejor de la vanguardia explorando los espacios, las sangrías, los silencios como si fueran caligramas. El discurso es fraccionado y por momentos metafísico con una reflexión a la muerte ante un paisaje estático y colorido. Poesía dedicada a su entorno familiar con un lenguaje directo para que estos calen y tengan la dimensión que el escritor quiere que con fluidez se entienda o sugiere que los seres queridos sean vistos como tal. Terrenales y a la vez divinos. Despliega las imágenes más sutiles para enmarcarnos en una realidad efímera como la rosa del poeta, esto símbolo de pureza y belleza.El objeto de su discurso es el amor y la amada, sobre todo es el extenso poema de “Amenaza sobre dos cuerpos tendidos en la aurora de sus recuerdos”. Para ello el poeta se vale de la naturaleza para expresar su canto a la amada, su erotismo y la sensualidad de una mujer.En suma el libro de John López Morales abre una nueva brecha en la novísima poesía peruana esperando que sus otros trabajos tengan el ímpetu y el sentido de riesgo que tiene y muestra este poemario que tenemos en mano.  

Domingo de Ramos.

     

Inicio del mundo constituye la culminación exitosa de las primeras indagaciones verbales del poeta John López Morales, una labor que registra cuños surrealistas y vanguardistas dentro de la intención de perfilar con seguridad el producto de sus experiencias sensoriales. Quienes sabemos que la poesía no debe limitarse a reproducir dócilmente los pulsos de las conmoción sentimental, hallaremos que López Morales procura una renovación en el discurso desde la concreción visual, receptiva y enunciativa. Para lo cual, este poemario es un excelente inicio. 

Ricardo Ayllón 

Algunos poemas del libro “INICIO DEL MUNDO”, de John López Morales

Algunos poemas del libro “INICIO DEL MUNDO”, de John López Morales

 Evidencia sustancial sobre una cáustica tristeza      

    

¿Es ésta la felicidad por la que

te has esforzado en vivir?

John Updike  

Al borde de tus letras petrificadas y al lujo de tus caídas delirantes  

-Pretendería ser evidente- 

Si me hablaras con el aire por las orejas

si las longitudes de tus ojos se rasgaran con mi figura

si tus lágrimas soldaran mis labios

si los maderos que se mecen en tus ausencias configuraran un triste cadáver

una canción fúnebre en armonía

volvería al murmullo del sueño                                               

como un vaho solar                                               

arrancándose el cuantitativo pelo al borde de una cáustica tristeza.   

de: Inicio del Mundo (2006)                      

Amenaza sobre dos cuerpos tendidos en la aurora de sus recuerdos     

          

Entre nombrarte y no nombrarte

elijo dioses.

Oscar Málaga        

Todo nos amenaza:

el tiempo de las voces irreales

las canciones melancólicas

los sueños largos 

el amor duro los inocentes recuerdos

del que he sido hecho como tus palabras,

como el viento quimérico de estos días

la conciencia la transparencia traspasada,

la mirada ciega de mirarse los ojos

las palabras, guantes oscuros, polvo mental sobre la hierba, el agua,              

la piel, nuestros nombres, que brotan del fondo del silencio

silencio que nos suspende sube y crece y nos envuelve

y la maldad de la existencia que entre tú y yo se levanta,

y mientras sube, caen

recuerdos, esperanzas, murallas de vacío que ninguna trompeta derrumba,

ni el sueño y su pueblo de imágenes rotas,

ni el delirio y su espuma profética, ni el amor

con sus dientes y uñas sintagmáticas. 

Más allá de nosotros,

en los linderos del ser y el estar,

una vida más vida nos reclama

-el sentido de la noche-

que respira y se extiende, llena de grandes hojas calientes,                

de espejos que combaten:

ojos,

garras,           

frutos,

cuerpos que se abren paso entre otros cuerpos

blancura que respira y late,

esa estrella repartida,

donde inclinas la balanza del lado de la aurora,

-Pausa de sangre entre este tiempo y otro sin medida-   

          

                                                       de: Inicio del Mundo (2006)  

 

GITANA

GITANA

Has vuelto a observar mi mano / Tatiana

y después de tanto repasar por sus páginas

la encuentras plagada de surcos y vidas paralelas

de nubarrones rojos y peroles vacíos. 

Has analizado cada fragmento de mi palma derecha

y logras vislumbrar un camino infinito

por el cual tu aura y la mía

transcurren sin hacer stop a la fluidez de los ríos.  

Lees cada dígito impreso en mi papel de carta

predicas los hechos de mi vida

como si en la mitad de mi alma un diario se encontrara abierto

dices todo sobre el tiempo y sus engranajes

pero ocultas lo que realmente ves:

mis ojos buscándote a ti…

a tus hechiceros ojos de fuego…

Catalina Camargo 

 

LADERAS

LADERAS

a Tania, en Laderas del norte. 

Laderas, cabeza de muchacha que peina un río de aire,
sube a la torre del cielo donde la luna tiene su posada.
 

¿Quién besará tus manos y tu frente de muchacha amada? 

Laderas, patio de niños.
Árboles jocosos de grandes cabelleras.
 

Espera de sueños. Partida. Sol inmaculado. 

Laderas, muchacha de mejillas rojas.
Paz con el alma y el espejo.
 

Desde las puertas del amor
salen niños almidonados de colores.
 

Besos de manzana. 

Laderas, muchacha desmayada en mis brazos,
Sabor a vino en la copa de los labios.
 

Muchacha sonriente a mitad de un cuaderno. 

Laderas. Alguien llega. Otro parte.
Se deja de amar.
 

¿Quién en tus tardes naranjas lee poemas? 

Laderas.
El viento cabalga deprisa en tus patios de piedra;
a pie corre, descalzo, bajo los árboles de junio,

deja caer de sus manos hojas escritas. 

Ojos de amar liviano.
¿Quién en tus estrechas calles de sueño
meterá en tus bolsillos manzanas de cara redonda?
 

El sol dora los muros del aire
con límpidos empedrados,
quién suspira entre tus manos ondas.
 

Hace mucho tiempo
que no vuelo a las ventanas de Laderas
ni veo reír a la muchacha de la luna grande.

Azagar

TRIGUEÑA

TRIGUEÑA

El color de tu piel

a contraluz del mediodía

a la miel se asemeja

a los campos de trigo maduro

al pan caliente

y al cedro recién pulido. 

Dorada, tersa y templada

envoltura de seda

traje de Eva

tocarte quisiera

mas el placer de mirarte

detiene la sangre de mis venas

y mis ojos suntuosos

se apoderan del tiempo al contemplarte.

César León Rodríguez

EPÍSTOLA A UNA MUCHACHA QUE EN SUS OJOS TIENE LA LUCIDEZ DEL MAR

EPÍSTOLA A UNA MUCHACHA QUE EN SUS OJOS TIENE LA LUCIDEZ DEL MAR

Y he esperado tanto tu regreso

con los ojos flotando en la leve luz de la distancia

buscando el fruto insomne de tus labios horadados por el viento. 

He esperado tanto que en la cavidad de la memoria, a cada instante

aletea la blanca baraja de tu sonrisa

entre  severas aguas destilando su esencia  subterránea

en el fondo de mi alma inerme. 

Y en los remolinos sanguinarios de ese mar

que tiene el cristal efervescente de un primer beso arrebatado

he vuelto a percibir tus ojos transparentes y tu cuerpo

como una fresca sustancia vaporosa. 

El tiempo ha deslucido ostensiblemente el azul ultramar

donde fundimos nuestros cuerpos  en bellas imágenes argentadas

y las aves cual pequeñas partículas van desintegrándose

en el pálido cielo, detrás de esa caleta terriblemente desolada. 

Se  han arrugado los días, como papeles que guardan el sabor

de una confesión desesperada.

Recorro tus huellas sobre la inmensidad del mar

y desde  el confín de un quebradizo muelle aspiro tu regreso,

la brisa de tus labios frescos bebidos hasta el hartazgo

y tu cuerpo de algas flameantes, ardiendo bajo el agua,

mis manos cual peces resbaladizos descubriendo su encanto

a la inescrutable manera del dios Nik.  

He  esperado tanto para que nuestras ventanas se abran,

entren y salgan las llamas devoradoras del amor

con  la sustancia liquida de nuestros cuerpos

destilando  entre  la sangre y el fuego

un sentimiento donde  aun no existo

mas que en el vaporoso insomnio de tus labios

donde se deshacen mis besos burbujeantes.   

Teofilo Villacorta Cahuide

HOMENAJE A LOS MUSLOS DE YANIRA

HOMENAJE A LOS MUSLOS DE YANIRA

Sentada frente a mi con las rodillas juntas
no las separes por favor así está bien
no seas descuidada que se va a subir tu falda
y yo miraré más de la mitad de los muslos que muestras
ya no es necesario ni menos que, ante la incomodidad
muevas tus piernas sinuosas y se entrevea el fulgor
de tu bella ropa interior, bella por el tesoro que contiene
no, ya no, limitate a estar así, sentada frente a mí
con tus rodillas pegadas sin entreabrir
para que vas a insinuar más si tu mirada lo dice todo
y tu sonrisa llena mi corazón hasta la espuma
yo sé que tus muslos, en su dulce profundidad
merecen un homenaje de mis manos, no de mis ojos
yo sé que tus piernas, cansadas de caminar
merecen las caricias de mis labios más que una canción
por eso permanece así y no se te vaya a ocurrir
ponerte de pie alborotadamente que tu falda se va
a levantar un poco mas y te demorarás en arreglarla
por el trabajo que te darán tus amplias caderas
entonces me castigarás con la visión fugaz de tu encanto
aquel pañuelo perfumado que protege a tu sexo
como el junco al reflejo del sol en un pantano quieto
no, no hagas eso Yanira, por favor, otra vez.


---Dany Harley,

poeta y profesor de literatura de Chimbote, trabaja en un colegio secundario del barrio San Pedro.