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El Rincón del Diablo

RITUALES

RITUALES

RITUAL SECRETO


Amante mío, estoy desnuda, más fresca que el agua azul
para tu noche de amor.
Cada extremo de mi boca,
cada esquina de mis miembros
se apresuran como ágiles peces
hacia tus tibias aguas.
Amante mío, yo deseo la mordedura de tus dientes
y me encamino temblorosa hacia cada uno de tus dedos,
me detengo a mirar tu cuerpo a través de oscura cerradura
e incontenible deseo se posa en mis húmedos senos.
Por tí se escapa la sequedad de mi boca,
mi mirada de brújula perdida en tus rincones,
floto voluptuosa en tus profundas aguas
y me abro como flor nocturna a tu plácida noche.
Mi cuerpo, fiesta fértil y lasciva.
Paséeme solitaria, desnuda ante tu noche,
siémbrame semillas olorosas a sal.
Mírame desnuda
con la hermosa sospecha
que mi vientre será fértil a tu salada lluvia.
Mi caverna, tibia y silenciosa, guarida perfecta
de tu solitario cuerpo,
Mi boca es suave entre tus dientes,
mi lengua, pájaro que anida en tu boca.
Por mi carne fluye sudor de hierro
y me prendo
como alga marina a tu confuso mar.
Soy la obra inconclusa
con infinitas posibilidades para un final.
Me entrego fácil a tus brazos,
con el misterioso encanto de un ritual.

 

INTIMIDAD

La noche vuelve secreta
a tantear mi cuerpo,
me penetra lenta y suave
me abro
como una flor nocturna.

LA AMANTE

Soy la amante
que estrenas,
la nueva, la eterna,
la de muslos trigueños,
columnas seguras
que se abren perfectamente
para dar paso
a tu mar ancho y espeso.
Soy la de paralelas montañas,
erectas, duras,
por donde han caminado
pájaros heridos de amor.

Soy la amante nocturna,
la de noctámbulos besos,
( mis ojos, túneles profundos
donde se pierde la soledad).

Soy la de siempre, la eterna,
la que te arranca el hastío
de cada costado,
la que se tiende plácidamente,
la que se para,
la que te sorprende,
la que se quita las vestiduras
y se lava en tu río claro.
Soy la que te crucifica
con mis ojos, con mi lengua,
la que se pierde
en tu mirada lela,
la que infatigable
recorre tu cuerpo,
la que vibra con devoción
en tu silencioso mundo.
Soy ella, la eterna,
la antigua, la nueva,
la de siempre
la que se cierra
la que se abre
la de ambivalentes tardes.
Soy la que renace,
la que se abre
la que se cierra. 

 

(Orietta Lozano, Colombia)

POÉTICA

POÉTICA

a Milagros

(por tu piel sin distancia)



Porque tocas mis labios nuevamente
como las manzanas a un pájaro vegetal
como el follaje de tus ojos
al amanecer de los respiros resueltos
como una boca con labios concluyentes
que despiertan de los delirios solares
tus trascendencias
y los goces,
y esta angustia sin fin
que enciende lo que toca
y engendra en cada cosa
un dolor lunar.

Entre tus ruinas me levanto,
solo,
desnudo,
despojado de la piel de la distancia
de la roca inmensa del silencio,
como un huérfano
del cielo de tus ojos
y la verdad abrasadora
insiste lágrimas escarnecidas
alzando en mí tu imperio desolado.

Subes desde la más honda conjunción,
desde el centro innombrable de mis atardeceres,
marea
sueño
silencio.

Creces,
tu sed me ahoga
expulsando
aquello que no cede ante tu nostalgia
el principio de una galaxia
en reposo de nuestras bocas superpuestas.

Ya sólo tú me habitas,
tú, sin nombre, furiosa sustancia,
ambición subterránea
galope profético sin conjuro.

Percibo el mundo y te toco.

Eres tan sólo un sueño,
pero en ti sueña el mundo
y su mudez habla con tus palabras.

John López

 

oloS

oloS

Enmudezco al sigilo clandestino

Asfixiando memorias distraídas

Entre espacios perdidos

Entre nostalgias sumisas

 

Lúgubres

Sombríos

Aturden la yerma mediocridad

 

oscuro

tempestuoso

inocuo

 

llueve salmuera desconsolante

entre truenos reflectantes

 

relámpagos sonrientes

se escapan de la realidad

 

donde está mi mundo

donde está el sentido

 

vacío

silencioso

inconexo

Álvaro Zeballos


 

PERTURBACIÓN

PERTURBACIÓN

“¿Es posible una canción de retorno

a la edad de la inocencia

después de la gran fiesta pagana?”

Entre dos cuerpos – Roxana Ghiglino

 


Para beber tu saliva de catarata negra
jugar con tus dados extasiados de muerte viva
con la ciudad viva de muerte en tus manos
y ser el ligero galope de tus hombros que componen
un poema inmortal para las lenguas de Moro y Rossetti
tuve que dejar mi inocencia en la morgue.

Ahora mis ebrios latidos pueden atropellar en tu carne
con el amor desmaquillado de mi boca
serafines de Pasión nadan en mis muslos
por tu fantasía introduciéndome en su cauce
es temporada de zafra en tus brazos desde entonces
de ramas y bosques ardiendo por la diana de tu cuello
hora de sentir la bandada de jadeos
que el cielo de tus labios dispersa
para crucificar en el cuarto los incontables roces.

Ahora no hay paradero
para el tren que nos pita la sangre
ni estupor de sábana ciega
Sodoma y Gomorra no han muerto
la sepultura del fango nos coincide
porque el sol nos pare sus rayos
en la otomana de la noche que nos funda
en tu mundo de espejos que reflejan
mi dentadura exhibiéndose en tu pecho
como dulcamara hambrienta.

Mi adorado estilete interno
ya tiene una mano furiosa
y corta los cinturones de tu vientre
el blindaje plisado de mi falda
ya los volcanes del pubis erupcionan
ya el preludio de todo acto se ha deshecho
porque logro ver mi entrepierna de árbol frondoso
donde al final ha de cantarme
tu ave negra.

 

 

Denisse Vega Farfán

 

un hombre entra en una mujer

un hombre entra en una mujer

un hombre entra en una mujer en su vida

en sus brazos

en sus labios

en sus palabras

en su historia

a veces en su corazón

un hombre entra en una mujer

queriendo encontrar

un cálido refugio

y cae generalmente

a un abismo

donde ella no lo puede sostener

más que diciéndole

mi pequeño amor

un hombre entra en una mujer

como un tren en la niebla

como una canción triste

en el invierno

como entrar o salir de una ciudad

buscando la dirección

de un pariente que se perdió

un hombre entra en una mujer

persiguiendo

un sueño

una palabra

y termina atrapado

en la malévola ternura sin fondo

de una ilusión

 

del Libro "Hablar de los caminos" MHST, Ediciones. Chimbote, 2002.

Dante Lecca Lozano

TRES MICROALUCINACIONES

TRES MICROALUCINACIONES

SOLAMENTE TÚ

Todas las mañanas me miras y te ves tan distinta. Te atreves a hablarme, sonreírme, incluso a besarme, yo enmudezco y sigo observándote, te contoneas con esa sonrisa preciosa, y te ríes mientras imaginas cosas que hasta yo desconozco, y me sigues mirando. No existo para ti, pero te atreves a decirme cosas que entristecen el alma tuya, ¿no sabes que sólo soy un espejo que te espera cada mañana para regalarte un beso?
Piensa en mí cuando pienses en ti, pues tú y yo… somos la misma persona.

SUEÑOS

Ayer tuve un sueño, tuvo que ser bonito porque aparecías tú.
Tras el albor de la noche cálida, vestías pantalones blancos y tu torso desnudo asomaba con la claridad de la luna, tu bella estampa recorría mi mente, tras aquella Luna te miraba, olvidé mis miedos y entré en tu dimensión; enredé tu mano con la mía y nos acercamos al plateado mar para sellar nuestro amor. Cerca de la orilla te oí susurrarme: ámame… El viento cálido nos arropaba mientras tiernos besos recorrían nuestros cuerpos desnudos.
Cuando amaneció mi sueño desapareció, pero aún te oigo susurrarme cuando hay luna llena: “ámame”.

SENTIDO

Desapareces de mi vista y vuelves a aparecer, andas tras él muy deprisa, y ves que no hay nada más que tu sombra, corres y corres en busca de consuelo. Sin aliento te paras y vuelves a descubrir que no hay absolutamente nada, nada…

Cruzas la calle sintiendo a gente que corre, las fuentes siguen donde estaban, mi casa ya no está, mi gente ya no está, el vino se agria en el almacén de Pedro el viejo y Rosa ya no sale a saludar a Mario el panadero, pero sigues andando como tren en vía, nada te hace parar, pensamientos de melancolía hacen de ti lo que eres, un cuerpo, un sentido de estar aquí, piensas y descubres gente que te ama, tu nueva familia, entonces sonríes y contemplas cómo tu mente te deleita con momentos inolvidables, estás cansado y descubres que lo triste se vuelve alegre. Ha salido el sol, un nuevo sol para mí.

 

Coral Vega

EL DESVELADO

EL DESVELADO

Él miraba la hoja en blanco como un pueblo sin memoria, esperaba que una mujer saliera de ese charco de luz como un loto de fuego inmarchitable, con una mirada que condensara todas las miradas del mundo.  Escribía imaginando su vientre.  Ella, sin abrir los ojos se volteaba para que él tatuara con su sangre negra sus pantorrillas, sus muslos, su espalda; y tejiera con su cabello una red para atrapar su soledad.  Él pelaba las ciruelas de sus ojos, para que se sumergiera el verano y bailara sin tregua.  Todos los pasillos del tiempo, los autobuses, las lecturas; terminaban en la boca de aquella mujer.  De ríos, de mágicos cantos se hinchaban sus senos; su pubis, sus pestañas, de escarcha violeta.  Era como una mujer casi, como una niña apenas, como una bebe sin saber lo que son los buenos y malos modales.  Era como el primer golpecito que dio el hombre sobre la luna, como el primer alfiler en el corazón del vudú, o el primer accidente de tránsito de una estrella contra el sol, de un meteorito en la carretera del universo que cae a tierra, de un filósofo perdiendo los estribos ante la fatalidad de lo existente.  Era así esa mujer, que ya no es materia ni espíritu, una muerte o vida en blanco, sino el agua remota del tiempo que él acababa de beber imaginariamente.

Azur Prusia

MICRORRELATOS EN ATMÓSFERA ÍNTIMA

MICRORRELATOS EN ATMÓSFERA ÍNTIMA

CUEVA 

Salgo de mi pocilga a desojar margaritas a esperar que alguna libélula se pose en mi ventana. Huesuda y carcomida por mi propia carne salgo de mi encierro, como si me hubieran llamado para lavar un poco de agua, me he vuelto sorda, todas las cosas no son vistas ya por mi, me he adherido a los golpes, y en golpe me he convertido, me he adherido a la sal, y en sal me he convertido, no hay nada fuera de esta cueva…., y en esta cueva solo cachivaches, sangre, furor, oscuridad, cuidadosamente tejida, cuidadosamente tejida una araña, el amor medido a cuenta gotas que se suspende en mi altar, el esqueleto de un hombre que me amaba, sus cabellos fosilizados y nada mas, un albergue de alientos podridos a los que intentaba sostenerme para mirar el sol, para no mirarme en el espejo, para no escuchar el profundo vacío de aquí dentro.

enero 2005

 

LUNA KONG

El paso del paño por mi pelo, la cortina de lluvia, debacle pantomima, hecatombe de dos, baño azul marino en la jaula, que mira los barrotes, que camina, universo limitado, vueltas una i otra vez todo el mundo otra vez…
Dan las cinco y una mariposa pasa por el techo, tratando de abrir el adorno de la piel, la danza parte de mi mano del corazón estrechamente ligada a ese veneno que esta servido en la mesa, dan las cinco sí, siempre las dan, y me miro en el reflejo del liquido que no bebo que se que está allí y sigo, dejo que pase la hora del té, hecatombe de dos, los dos y yo un alga que fluye en el mar, sujeta a algo que le impide avanzar, un alga verde y viva, solitaria…..son las cinco y hecatombe, me miro en el espejo, te llamo por teléfono no recuerdo quien soy, te llamo para que me digas quien soy y quieres tocar mi sexo y te muerdo la mano, te detesto… me miro y soy un alga, rosada tiesa ya no se lo que soy, ya no amo… y son las cinco… llueve… cómo pasa el sol, pasa por la garganta y nos embriaga por eso hoy llueve y duele, soy un alga o una estaca que aprende a ser rígida nuevamente, la arcilla, las hojas, el color de las flores nos esperan, bajo la cortina y nada mas, acá todo es caliente no tengo que salir, no tengo que fumar, el techo de mi habitación se abre y es un cielo con nubes rosadas, se abre siempre como algo que no está que está dentro mío, mi vagina, y no cesa de llover, hecatombe, todos mis recuerdos se han puesto pesados como una gran masa de plastilina, son las dos y sigo el paso del recuerdo, los pasos que dibujé en la computadora, la forma ensuciada en la que vivo y lucho, quien eres?, traicionar hecatombe, para siempre hecatombe para los dos... ya no puedo pronunciar… después de todo, todo vuelve a lunar…

02/12/04

 

 Tania Guerrero