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El Rincón del Diablo

DOS POEMAS CLAROSCUROS

DOS POEMAS CLAROSCUROS

 

 

(Sin Título)

 

 

 

 

La palabra "nadie"      

 

 

                        Es una bola de piel

 

 

        Cubierta de pelos y cálidos temores 

 

 

                                                  Un mundo con los huesos rotos  

 

Un silencio lila que se recupera                    

 

                       

 

                              Sin la boca abierta por donde gritar "mátame"

 

 

 Es vivir en el aire

 

 

                       Saboreando un trago negro y salado  

 

 

    

  Es la bola que aplasta mi sonrisa   

 

 

                        Enroscada hacia su distorsión

 

 

                                   Al contacto con un tibio rencor rodante

 

 

                      Pidiendo  tiempo

 

                                           A lo que rechina diciendo que no.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

(Sin Título)

 

 

 

La cojera del niño

 

Alborota estremecimientos deliciosos    

 

 

 

Saborea en la mandíbula rota 

 

El chillido negro

 

 

 

Ingresa por la parte rota del papel más frío

 

Hacia el interior de una pequeña almohada     la cual estrujo

 

 

 

Los nervios en mis nudillos endurecen ese mundo      hasta partirlo

 

Sólo queda su polvo imposible

 

 

 

Y mis ojos asombrados.

 

 

 

Pablo Salazar Calderón

 

 

LUGARES (microrrelatos en fondo de agua)

LUGARES (microrrelatos en fondo de agua)

 

EN LA OSCURIDAD

 

Cada día de tu vida parece más oscuro que el anterior, la frustración invade cada poro de tu piel, atrapada sin apenas aire para respirar, te sientes tremendamente incomprendida, en un universo demasiado grande para ti, donde nadie te dijo nada de lo que está pasando, donde tan solo estás tú y tus pensamientos debatiéndose en un huracán de sentimientos confusos, pero sin esperarlo un día aparece una pequeña luz que te ilumina de pies a cabeza, como una pequeña línea de esperanza... Esa luz, cada día que pasa, se hace más grande y más intensa, te llena de calor, ilumina tu existencia, tu tan oscura existencia... Hasta que esa luz te sumerge y formas parte de ella. Es entonces cuando respiras aliviada, y piensas que ya era hora de salir del armario.

 

 

 

 

EN EL BOSQUE

 

Intentas escapar... sabes que voy en tu busca, estoy detrás, acosándote en este oscuro bosque; pero de nada te servirá correr. Tus ágiles y atléticas piernas no te servirán de nada... el deseo es más fuerte que tu carrera por escapar. En el fondo, sé que deseas tanto como yo que te atrape; aunque intentes huir, ese deseo te traicionará. Por fin te alcanzo en un último salto. Alargo mis brazos y te envuelvo con ellos en un violento intento de mantenerte cerca. Te resistes, pero tan solo pronunciar unas suaves palabras cerca de tu oído son suficientes para aplacarte. Y así, acunados por la oscuridad y el silencio, por fin te entregarás a mí bajo el árbol que ha sido testigo de tu quietud insólita. La suavidad de tu blanca piel resplandeciendo bajo la luz de la luna me deja absurdamente sin palabras. Todo empieza con algo de suavidad, recorro tu rostro con mis labios recibiendo como respuesta suaves gemidos que conforman una excitante melodía que surgen del fondo de tu ser. Abandono tu rostro para recorrer ese grácil cuello, en el cual marco mis dientes haciendo que te estremezcas ligeramente. Sé que deseas más, que tan solo es el principio, que tu hermoso cuerpo clama por más, y como obedeciendo a una extraña voz interna, te rasgo la ropa en un repentino ataque de furia para encontrarme con dos temblorosos pechos, agitados ante tal ataque. Los beso apasionadamente, haciéndote temblar, provocando en ti una reacción que mis piernas notan ante el contacto con el centro de tu cuerpo. Pero necesito más de ti, necesitas más de mí y succionando y mordiendo tus blancos pechos parece que tiene que cesar esa necesidad, que sin embargo crece... más y más. Entonces mis manos recorren tu terso vientre para llegar allí donde tu cuerpo clama por ser acariciado. Acaricio con fuerza tus muslos, recorro su parte interna sorprendiéndome ante la calidez que emanas. La extraña voz me guía de nuevo, y tu respiración expectante y entrecortada me indica que lo necesitas, que también yo lo necesito. Así que mis labios se posan en la calidez de tu cuerpo, aspirando ese embriagador aroma que desprendes. Mi lengua comienza a recorrer el lugar, dándome a probar el más placentero sabor que jamás haya probado: tu sabor. Un furioso gemido emana de tu garganta: música para mis oídos, es un indicador para seguir con la dulce tortura. De tus labios surge la palabra mágica: clamas por más. No necesito más indicador que tu dulce y extasiada voz. Muerdo levemente tu clítoris, succionándolo para que tu cuerpo se estremezca vigorosamente. Pero no es suficiente, quiero estar dentro de ti, quiero sentirte y que me sientas más cerca que nunca. Me introduzco en ti, estás ardiendo por dentro y a cada embestida ese calor aumenta, aumentando con él el estado de éxtasis que sentimos. El ritmo se hace cada vez más intenso, más furioso, más acelerado. Una mezcla de estremecimientos, respiraciones entrecortadas y gemidos se disuelven en el silencio de la noche, resonando entre los árboles de este bosque. Pero todo va a terminar ya, mi amor, una última embestida te llevará al clímax, y así, abres enormemente tus ojos verdes, me miras directamente... tu mirada quema... tu rostro refleja el desenfreno y te estremeces violentamente bajo mi cuerpo, emitiendo un último grito que te traslada hacia otro mundo... Y después de recuperar tu aliento entre mis brazos, quedas unida a mí, buscando cobijo ante el mundo. Quisiste escapar, pero ahora eres más mía que nunca.

 

Silvia Calmet

Fábulas de un cibernauta

Fábulas de un cibernauta

 

 

Azágar

 

 

 I

 

Esta es otra de mis fábulas. La quiero y, bueno, ella no. Estar frente al monitor y morder muchos lápices tras los días del calendario. Contarse historias para no morir, darle quehacer al tiempo y mientras tanto termino con mi hacienda. Ella es bonita, complaciente del otro lado de la historia; pero ella sencillamente no "es", más bien es producto de la ilusión, de lo que yo, en el fondo, quiero encontrar cuando empiezo a contarme una historia. Es bonita claro, como tiene que serlo en una historia de amor, mas debería golpear mi cabeza contra el ordenador porque ella no "es", si lo medito, sólo queda un vacío en el estómago, el rezago de una estúpida embriaguez. Entonces, no lo haré, ella es linda, hermosa, tan bien hecha y me quiere, me lo ha dicho. Pronto la tendré en casa, tendida en el sofá, viendo la televisión, pero ella no "es".

¡Basta!, no me atormentes; ella es linda, ya te lo he dicho, tiene el cabello negro, algo azulado como un cielo nocturno; le gusta vestir a la moda gringa aunque su magia es española; la he pintado varias veces, es perfecta como un cuadro italiano, un toque de noche en su piel blanca, tersa. ¡Vaya, hacer el amor con ella, nunca lo he pensado!... ha de ser fantástico, mi cuerpo tocando esa imagen suave, pintándola de nuevo; encontrando el tono, el matiz en mis sentidos, es como deleitar un caramelo de menta en un invierno polar.

 

Freud diría que soy un idiota, otros de tantos cibernautas, que tengo deseos reprimidos, que tal vez esta estupidez me comenzó desde muy chico con el primer lápiz, con el primer dibujo, aunque el primer garabato haya sido el de un elefante. Pero apuesto a que a Freud, también le hubiera gustado tener algo así en su vida, llevarla al súper, comprar algo para la cena, incluso un vino de esos tintos que nunca embriagan. ¡Vaya!, Estoy estúpidamente enamorado. Por unas horas, ella se desvanece en la pantalla y no la volveré a encontrar hasta las ocho de esta noche. Mientras tanto ¿qué?

 

 

(Continuará...)

 Silueta de Mujer

 

 

Antología Femenina Virtual – Perú

 

Generación 2000

 

   

 

(A manera de prólogo)  

Mucho se ha hablado estas últimas décadas del papel que la mujer ha venido desempeñando en distintos aspectos de la sociedad, aspectos en los cuales, a través de la historia podemos comprobar se ha visto relegada en innumerables ocasiones por motivos sin pies ni cabeza. Uno de ellos es precisamente el aspecto literario que, si bien no ha sido tan radical en sus exclusiones, comienza recientemente a despertar en el universo femenino como un acertado medio para echar al viento sus voces tanto tiempo clausuradas.  

Una forma de originar también una especie de exclusión ha sido también la delimitación del trabajo creativo de las mujeres a tan sólo el rubro poético que, para ser concretos, es en el que mejor se han desempeñado. Esto, podría deberse, quizá, a la gran sensibilidad que llevan ellas dentro de sí, y con un afán, más que intimista, sincero, consigo mismas. Pero no hay que olvidar que también en la narrativa muchas han tenido, o empiezan a tener, un buen acierto. Por eso, en esta ocasión, además de abarcar el variado trabajo poético que vienen realizando las jóvenes escritoras de la generación 2000 en el Perú, se ha pasado a englobar también esto con las propuestas narrativas que vienen mostrando (aunque en un menor grado) estos últimos años, y del cual se ha hecho una selección.

Otra característica a tomar en cuenta vendría ser la separación del proceso poético en décadas, que es, tal vez, lo más saltante en estos momentos bajo el ojo analítico del lector. Ya se hizo hace algún tiempo una especie de muestra o antología virtual (básicamente poética) donde figuraban varios jóvenes escritores del país. También ahí, el autor de aquella antología, Miguel Ildefonso, poeta de la generación anterior (los 90’s), explica en breves líneas, a manera de preámbulo que “una de las razones para separar el proceso poético por décadas es la de querer resaltar ciertos aspectos interesantes que se presentan tanto en la sociedad como en la obra de arte, y entrelazarlos, a la vez que se busca destacar las voces más representativas. Por ejemplo, a grandísimos rasgos, en la del 80 surgió una buena cantidad de poetas mujeres, de las cuales una voz contundente, más allá de la cuestión de género, es Carmen Ollé (que proviene además del 70). Entre otros vemos, por un lado, a Eduardo Chirinos, con una poesía entre coloquial y culta, o lo mismo Carlos López Degregori (que también proviene del 70), y por otro lado están los urbanos Róger Santiváñez y Domingo de Ramos (ambos quienes publicaron sus poemarios más innovadores o experimentales en la década posterior a la del 80). Esta década también presenta al Movimiento Kloaka, que como discurso aportó vitalidad, utopía y rebeldía, todo lo que va contra aquel "desencanto" que ya se manifestaba en esa década y que se haría más evidente en la siguiente”. Como podemos ver, son muchas las razones para esta particular clasificación en etapas del desarrollo literario, no tanto como una clasificación, sino como una forma de dar a conocer el trabajo de noveles poetas que han venido haciéndose un espacio en el medio cultural a fuerza de perseverancia o simple genialidad en sus trabajos de creación. Y esto ocurre, asimismo, en el ámbito femenino: son muchas las poetas y también narradoras que desde hace algún tiempo, en el espacio de esta década, gracias a sus publicaciones y continuidad en su labor, se han situado en un lugar preponderante de la literatura nacional, demostrando así, al mismo tiempo, que pueden ser tan geniales y talentosas como sus colegas del sexo opuesto.

Ha sido un tanto complicado lograr hacer una selección global y precisa de las escritoras de esta generación debido a obstáculos de diferente tipo, pero se tiene la satisfacción de tener en sus filas a las que han venido sobresaliendo y trabajando con acierto en el ámbito literario-cultural. Y esto porque, como Miguel Ildefonso dice (volviendo a tomar su palabra como prototipo): “leer a los poetas que aparecieron en la década del 90 o que están apareciendo en la del 2000 es encontrarse, ciertamente, con una gran diversidad de propuestas, lo cual hace que el "crítico" o reseñista o antologador se extravíe en aquel bosque, o, en el peor de los casos, crea ver el bosque cuando solo está pensando en un autor”. Sé que en todo el país hay chicas de la generación 2000 que se están desempeñando seguramente de manera silenciosa o, más bien, precavida, porque estar dentro del medio literario-cultural es estar sometido también al ojo crítico y es necesario tener cuidado en lo que se va a publicar, lograr hacer un "zoom" a una perfección tanto de forma como de fondo. De las escritoras que han venido apareciendo esta década (en su mayoría, limeñas), y que se vislumbra una continuidad y, quizá, una posible consagración en su trabajo, figuran principalmente: Cecilia Podestá, Rocío Fuentes, Alessandra Tenorio, Romy Sordómez, Andrea Cabel, Greta Pedal, Milagros Martínez, Arianna Castañeda, Mónica Carrillo, María Munizaga, Mónica Belevan, Roxana Ghiglino, Galia Gálvez, Isella Carrera, Denisse Vega Farfán, Janet Asmat, Matilde Granados, Karen Bernedo, Patricia Colchado, Benggi Bedoya, Norma Jiménez, Mayra Florián, Issarene Orderique, Fiorella Peña, Lucía Lizana, Jessica Torres, Roxana Ayasta, Maria Elena Flores Alvitez, Teresa Menor, Rocío Ríos, Mabel Díaz, Naneska Alarcón, Zoila Gonzáles, Fiorelita Sánchez Lapoint, Marhie Linares, María Alexandra Talavera, Antoanette Alza Barco, entre otras. De todas ellas se ha hecho una selección tomando en cuenta la exploración del lenguaje, la ruptura de éste, la búsqueda de nuevas propuestas especialmente en el campo formal, con una nueva perspectiva metalingüística, logrando una innovación desde el plano lingüístico hasta el semántico; es decir, trabajar el lenguaje sin abandonar la riqueza temática que es característica principal en los trabajos poéticos y narrativos que a continuación les presentaremos, a manera de antología.

Esperamos sea de su agrado: usted es ahora el crítico. 

 

 Di@bòliko

 

       

DIRECTOR OFICIAL DE ESTE INFERNÁCULO

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Antología Femenina Virtual

 

Perú - Generación 2000

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(Poesía)

 

  

Patricia Colchado

Denisse Vega Farfán

Roxana Ghiglino

Cecilia Podestá

Andrea Cabel

Alessandra Tenorio

Arianna Castañeda

Romy Sordómez

Janet Asmat

Matilde Granados

     

(Narrativa)

 

Norma Jiménez

María Alexandra Talavera

Antoanette Alza Barco

Mayra Florián

 

 

 

Patricia Colchado

Patricia Colchado

azalea

gardenia

jazmín

amapola

narciso

buganvilla

margarita

anagallis

(Del poemario “Blumen”) 

 

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Denisse Vega Farfán

Denisse Vega Farfán

 

F. frente a su hoja

(Trazos Poéticos Azur Prusia)  

 

Introspección (Del poemario “Euritmia”)
Cierta tarde echada sobre el césped
Brújula dormida

Es mágica

 

Detalle

 

 

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Roxana Ghiglino

Roxana Ghiglino

La caída de criaturas siniestras

Me hago polvo en la palma de tu mano

La elaboración de una sombra 

En esta esquina

Hasta pronto

 

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Cecilia Podestá

Cecilia Podestá

De cuerpos y espectros I
Acuarela
Cuerpo despierto

la Voz de la Manada

 

Coronación

 

La primera anunciación

 

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