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El Rincón del Diablo

EL ESCRITOR PERUANO ESTÁ HECHO UNA MIERDA

EL ESCRITOR PERUANO ESTÁ HECHO UNA MIERDA

Por Rodolfo Ybarra

El escritor peruano está desnudo? ¿Es hora de decírselo? No entiendo qué es lo que se quiere decir. Primero, si alguien está desnudo y no lo sabe, hay un problema de percepción que hasta podría ser entendido como esquizofrenia o manía; ahora la realidad no cambia ni se hace palpable si se le acerca a alguien como si fuera una torta o simplemente porque alguien te la cuenta o te la describe, o sea si el escritor está desnudo y no se da cuenta, ¿cómo se le va a hacer para que se vista?

Muchos estarán diciendo ¿qué ocurre? ¿si sólo es una metáfora? Como dice, dada su lejanía, el señor Frisancho, pero lastimosamente no veo ninguna metáfora, aquí simplemente lo que se trata es la cruda realidad: el escritor peruano no sólo está desnudo, sino que está destruido, está solo, está perdido, está sin muelas, está en muletas, está de cabeza, está pateando latas, está con sida, está con cáncer, está con lepra, está sin DNI, está sin sueldo, está sin seguro, está -digámoslo de una vez- hecho una mierda.

Y qué estructura mínima va a haber para que lo represente, si todo este sistema putrefacto anula las posibilidades de organización porque no hay tiempo para sobrevivir, hay que tener 3 ó 4 trabajos, si es que los tienes, o hay que hacer de sobón en algún diario o universidad para así hacer las cosas "correctas" y mantener en vilo el lado académico. Un amigo me decía que la realidad superaba a la ficción y por lo tanto había que vivir de manera paranoica, hay que desconfiar del amigo que te visita porque ese quiere estar con tu mujer y hay que desconfiar de los compañeros de trabajo porque esos buscan tu puesto si tienes más jerarquía o si está mejor remunerado. Este sistema que parecen defender con uñas y dientes algunos escritores -mismos cancerberos o demonios apocalípticos- no puede en definitiva "fabricar" alguna solución, la solución corresponde a una gran propuesta corporativa o general -no trotskista-, porque los pensamientos también son producto de un sistema y si el sistema es aberrante, pues los pensamientos (o la superestructura) como el de mi amigo, también ha de serlo.

No entiendo por qué mi compañero de generación Héctor mezcla la defensa orgánica del escritor por supervivencia con el tema de los críticos, ya debatido hasta el hartazgo en los blogs basura y en los otros, que son pocos y hasta se han hecho una suerte de ratings (de rata) para establecer quién ejerce el mejor mecanismo o soplido de fuelle publicitaria, o sea quién es capaz de levantar en hombros o en forma de "capachún" -con o sin meditación y sin alfombras mágicas- a su autor preferido o al recomendado vía tarjeta o vía orden del director del periódico, y así el crítico termina haciendo su fellatio en vivo y en directo y "el escritor de moda" termina eyaculándonos en el rostro -para delicia de algunos, mismo bukakke- sus obras mal habidas cero interés y a bajo precio. Y no tenemos por qué quejarnos de si un escritor "no tiene manera de definir su propia situación en el Perú, ni un aparato intelectual o siquiera unos instintos que le permitan encontrar su lugar en los procesos políticos, económicos y sociales de nuestro país", no será porque el escritor mal alimentado y todo y condenado a un constante desgaste para mantener a su familia o mantenerse a sí mismo, y a un constante lavado de cerebro como todos los peruanos y todos los ciudadanos del tercer mundo (porque los del segundo mundo al menos comen y pueden pensar mejor, y claro, el lavado de cerebro encuentra mayores resistencias).

La ubicuidad no es un don, es parte del mecanismo de conservación y si no se tiene, pues se está condenado a ser fagocitado por otro mejor dotado en la larga cadena alimenticia del ser humano que coronan por cierto los plutócratas y que defienden sus esbirros, llámense ejército, policía nacional y toda esa sarta de mercenarios que "cuidan el orden público" para que los esclavos, entre los que están los escritores, no se rebelen.

Por qué tendría que alarmarme porque un escritor no puede vivir de lo que escribe, si uno toma un tico puede encontrarse con un cirujano vascular o algún ingeniero de sistemas -yo me he encontrado hasta con santones, seguidores de Ataucusi hablándome del diezmo, y hasta con Dante Castro en su volkswagen viejo haciendo taxi-. El punto no es que el escritor deba vivir de lo que escribe sino de que este sistema está construido para doblegar al más insomne y convertirlo en una suerte de multiusos o "mil actividades", como el "mil oficios" de Chuiman, sin capacidad y sin tiempo para centrarse en una cosa, una especialidad que algunos tienen y terminan siendo honrosas excepciones a la regla.

 

Vivir de la literatura "es un sueño" que se puede hacer realidad si cuentas lo que te sucede del ombligo para abajo o del derriere para abajo -si se quiere- y organizar un escandalete como esos "oñoñoys" como Bayly u Ortiz cuyas recetas no la siguieron bien Yesabella o Brocca o el ex amante de Gisella, Carlos Vidal. "Escandaliza y vende" es el lema de estos tiempos y ya lo han aprendido bien escritores como Ampuero con lo de "El Enano" o Verástegui posando calato en "Caretas" u otros que por higiene mental es mejor no mencionarlos. Tampoco esto me parece importante, no imagino a Tolstoi escribiendo "La Guerra y la Paz" para vivir de ello, es absurdo.

 

No se trata tampoco de negar la condición de escritor a alguien porque escribe sobre temas que a ti te parecen banales o porque se hayan vuelto "vulgares matarifes",o toreros de vacas con ántrax; tu posición se acerca a la del señor Irigoyen quien aceita continuamente sus espéculos y dice que todos los poetas peruanos -salvo algunos aceptados a regañadientes- no tienen ninguna valía disparando a mansalva mismo Robocop, y al final se queda él solo comiéndose a sí mismo como el catoblepas, autófago y falto de rigidez consigo mismo. Y aquí si es de notar la falta, ya no de crítica sino de autocrítica de la que carecen la mayoría de nuestros autores, todos con una soberbia tamaño de sus encebadas barrigas como el Ubú Rey. ¿Quién puede autoflagelarse y salir luego con una corona de espinas y decir realmente mi literatura no vale la pena? Todos -o casi todos- quieren espacios en televisión, o ser reseñados o entrevistados, y posan para la foto con fotoshop y todo incluido, pero señores ¿su literatura realmente vale la pena para exigir todo lo que ello conlleva? Por favor, tenemos poetas a granel que parecen controlados por una omnimente (como Toy Story 3), todos escriben lo mismo y sobre lo mismo, y como dicen en el fondo del charco los sapos se escupen entre ellos o se lamen con lenguas bífedas mismas serpientes. Y de los narradores ni qué decir: se arrancan los pelos y se comportan como la Divinne de "Pink Flamingo" sobre todo en la última parte, para demostrar que son como Harry, el sucio, nada más que aquí -al igual que en la película o la serie- todo es impostado, todo tiene su respectiva pátina y pose. Y uno de los grandes culpables, aceptémoslos de una vez, son las universidades que se han convertido en fábricas de escritores-androides, sólo hay que mirarles en la nuca para descubrir el código de barras y determinar el lugar de procedencia, excepciones a la regla siempre habrá, pero siempre serán lastimosamente los menos.

 

 

El caso de los agentes literarios es patético, cómo exigir a una realidad como esta, donde los agentes funerarios quieren enterrarnos vivos, que existan estos señores que por cierto, son un producto de la tecnificación o especialización del mercado, y cuyo sueldo lo tiene que pagar directa o indirectamente el escritor y con qué. Sin embargo lo dicho en el párrafo anterior mas el estado de pauperización y expulsión de la PEA activa se une para colmo de males y como pala de enterrador la"falta de lectura", que no es lo mismo a "falta de comprensión de lectura" en los que somos superados solo por Haití; pero si eso fuera cierto y como dice Beatriz Ontaneda, ¿por qué la piratería de libros es un gran negocio y por qué y para qué la librería "El Crisol" está abriendo un gran local -por el tamaño físico- en Los Olivos?

 

Creo sinceramente que Héctor Ñaupari y el señor Frisancho se equivocan y el primero se equivoca doblemente: primero porque los lectores no hacen al escritor, ni lo pueden condicionar, el escritor debe gozar primero de la libertad creativa, exorcizar no ya a sus demonios sino a su estómago hambriento que no lo deja pensar, asumirse a sí mismo para luego poder captar su realidad. Ahora yo pregunto: ¿existe realmente un "escritor malo" o "libro malo"? He encontrado libros de escritores mediocres o repetitivos; cuando yo me refiero a los escritores de la omnimente, en realidad me estoy refiriendo a los escritores que practican de alguna forma sutil el plagio o el encabalgamiento de escribir sobre lo que está de moda con recursos técnicos que estén de moda o en voga, pero realmente no creo que perviva un solo libro que sea como dice Frisancho "una buena mierda", término con la que muchos escritores se refieren a los best seller, los libros de bolsillo o los libros que están en las estanterías de los centros comerciales. A propósito de esto, hace un tiempo estuve en una conferencia en la que Miguel Gutiérrez, conocido escritor de posición dura aunque lo tachen de recalcitrante o prosaco, defendía a los best sellers y, no solo eso, sino que recomendaba su lectura. Este tema no me queda del todo claro o, en última instancia, todo libro tiene algo que decir, no se puede ser objetivo en cuestiones de gustos literarios.

 

 

De otro lado, el señor Ñaupari dice "En ese aspecto, el Perú es un páramo. Pero, sobre todo, el escritor peruano no tiene lectores: en una sociedad donde elites pudientes y masas empobrecidas, donde blancos, mestizos y afro peruanos, ricos y pobres, todos por igual, no han leído en su vida un solo libro completo, (...). Habría que preguntarse si detrás de este enunciado no hay ya un monitoreo o por lo menos un sesgo de nuestra realidad inducido por el ente massmediático y en el que nos han hecho creer que el Perú es de blancos, porque esos blancos (10 % de nuestra población), mestizos (35 %), afroperuanos (3 %) no son ni la mitad de la que está conformada este país; este país Héctor es -y te has olvidado de mencionarlos- de indígenas o aborígenes como lo enuncia el diccionario Visor en su acepción sobre Perú. Aquí alrededor del 50 % es indígena (aunque la acepción correcta, según Virgilio Roel es "andígena"). Pero ese no es el equívoco mayor y tal parece que vivimos fuera de la realidad o aceptamos genuflexos la realidad que nos trasmiten, vía el método del sifón, los periódicos y el gran manipulador de conciencias que es el televisor, oscuro aparato manipulado por los politiqueros, que divide el universo poblacional en dos conjuntos asimétricos, el de pobres y ricos, yo pregunto ¿los indigentes son pobres? La "extrema pobreza" acaso no es un eufemismo para no decir que son parias o fantasmas apartados del proceso productivo y arrojados -ahora sí desnudos- a ser devorados por el león hambriento del mercado.

 

Estimado Héctor, parece que tú hablaras de Lima, pero Lima no es el Perú, lo contrario es un equívoco enunciativo de Valdelomar aceptado solo poéticamente en el sentido de Jacobson, y aunque ya "El Desborde Popular" ha tomado las linderos de Lima, pues simplemente Lima no es el Perú.

 

Si, evidentemente hay una responsabilidad en todo lo dicho arriba, pero no son los escritores o, en todo caso, no es exclusiva de los escritores, sino de todos lo que viven en este país y todavía creen que el sistema capitalista ortodoxo y draconiano los va a incluir aunque sea con un mísero sueldo o con una magra pensión de 300 soles o en puestos burocráticos donde se puede tener alguna regencia o algún feudo para fungir de capataz mientras los más necesitados solo nos interesan metafóricamente o para "levantar" algún artículo periodístico.

 

Estimado Héctor, tu has alcanzado el nirvana viviendo regocijado en la que llamas las leyes del mercado, a las que comparas con las leyes físicas, mismo Shumpeter, y en las que pareces flotar como un Houdini; nadie en su sano juicio negaría el poder que tiene el mercado para mover el mundo actual de la producción, los compradores y vendedores, es decir el sistema liberal o mejor dicho el sistema mercantilista es lo que ha corrompido hasta la sarna (Sarcoptes scabiei) la cosmovisión del escritor en la que los libros no son más que productos sujetos a las leyes de la oferta y la demanda, vulgares mercancías ¿de qué te quejas si todo lo descrito es producto del sistema que pareces defender con discursos bastante entrópicos y sincréticos?

 

Cómo exigirle a un escritor que escriba sobre Piérola, Castilla o Cáceres, aunque preferiría a Atusparia, Uchcu Pedro o Cahuide (que los hay) si el sistema les obliga a escribir sobre "sangre, suciedad, prostitución, travestismo, hoteles derruidos y malolientes" porque esto vende y porque estos, los vicios del sistema, de esta manera se aceptan y forman los resortes que nos van a hacer soportar los grilletes y las largas jornadas de trabajo, es decir, llegan a funcionar como grandes edredones de humo o como subrealidades de confusión , como ver la guerra del golfo pérsico en un juego de nintendo en la que la sangre se mide por píxeles. No ver esto es no quererse ver en el espejo porque se es "gordo y feo" y aceptarse sicológicamente como lo contrario.

 

 

Aquí hay que entender que las "dinámicas comerciales" como dice Frisancho "no dicen nada sobre la calidad de un texto, sobre su poder expresivo, sobre su belleza (...) sí, de acuerdo, pero se nos escapa algo y es que las dinámicas pueden condicionar o condicionan de hecho la temática, y las dinámicas internas del escritor, ahí radica la lucha de un escritor por sobreponerse a todo esto. Si defendemos el mercado es porque los mecanismos de resistencia han sido doblegados y no nos queda más que ser voceros de un mercado y actuar como altoparlante o bocina de triciclo, mismos zombis extraídos de alguna película de George A. Romero.

 

Estoy de acuerdo en que el escritor debe vivir bien, comer bien, vestir bien, pero esto no es exclusivo de este, lo contrario son ideas sesgadas, arbitrarias o corresponden definitivamente a concepciones reaccionarias. Prometo alcanzarte las "Esquirlas" que escribí para el libro "Las Armas del Escritor" que son cientos de páginas que hablan sobre esto y que gustosamente podría hacer llegar a todos los interesados en beneficio de un debate que se ha iniciado hace mucho tiempo y que incluye indefectiblemente a Federico Moore cuando decía que en el Perú "se es colonial o se es incaico" y del que tengo la cita de la cita en: "Escritores Peruanos qué piensan, qué dicen" Wolfgang Luchting cuando pregunta a Luis Alberto Sánchez , pg. 19 edit. Ecoma, 1977.

Un abraxo...

 

Extraído de la revista virtual Autoscopia:

http://tania.blogia.com/

 

Pequeñas rebeliones: Después de, el proverbial, 'César Vallejo banco'

Pequeñas rebeliones: Después de, el proverbial, 'César Vallejo banco'

 

En los paisajes de Mansiche labra

imperiales nostalgias el crepúsculo;

y lábrase la raza en mi palabra,

como estrella de sangre a flor de músculo.

César Abraham Vallejo Mendoza

 

A ti me dirijo, poeta soberbio, sabio orfebre, artífice de pirotecnias; no desprecies a los que tañen la zampoña; no las manos torpes; paga con oro la rústica lengua del gañan. ¿Por qué miras mal, y de arriba, a los que tañen la zampoña? Ninguna de tus canciones tiene más belleza que el trémulo acento de la suya. ¿Por qué te recata la sabiduría de las manos toscas del trabajador que modela su barro; de aquel que rudamente labra su piedra dura? Nada saben del secreto de las artes, y cuando animan barro o piedra les infunden lo que tienen: los temblores de su corazón.

Arturo Peralta

 

 

Odumodneurtse, burdo, enfermo, tétrico Perú. Y no por la escasez de cultura (arte, religión o ciencia) si no por sus hombres, por sus artistas (poetas, músicos, escritores, cantantes, actores) incapaces de formular, cohesionar, estructurar o superestructurar una idea, filosofía, propia: hasta hacer revolución o hasta morir. Y no soy yo que sufre sino el otro / El mismo mono milenario / Que se refleja en el espejo y llora (amarrando el pensamiento) Levantando torres de palabras / De palabras / De palabras / De palabras / De palabras / O dirigiendo el pequeño pene oscuro / Posiblemente hacia el alba / O hacia un disco de mármol tibio y mojado / O en el peor de los casos / Hacia una hoja de papel / Como ésta (Nudo, entre poemas, de Cuerpo enamorado y La masturbación es un caballo blanco, de J. E. Eielson). Digo, cobardes, viejos y cobardes que apagan su luz juvenil. ¡Qué importa la vida cuando la idea es superior! Y no renunciar ante la atroz y ciega oposición que no sabe ver mas, sólo todo, lo que ha aprendido: el día de hoy, que es hoy, y no mañana. Porque para esos bichos, estorbos, virus, el mundo es y será. Es que el Perú está lleno de seudoartistas que realizan pequeñas rebeliones con el, único, enclavado mental, fin de obtener un puesto, para ganar dinero, en algún recoveco político o social. Como escribir para alguna revista o periódico, tener un programa de radio o televisión, llegar a congresista, dirigir el Instituto Nacional de Cultura, ser profesor o juez de arte o poesía (como si se enseñara o calificara), optar por Presidente del Consejo de la Juventud o probar como Presidente de la República. ¿No entiendo? Simplemente no logro explicarme cómo después de, el proverbial, 'César Vallejo banco' (desde 1918 con Los heraldos negros, pasando por el impertérrito Trilce, hasta el día de mañana que aparecerá, con algún explotador, algo inédito), de donde se saca, el dinero mental, vital, a crédito cero y a libre reponer de pobres y ricos, de cojos y mancos, de ciegos y Sordos, de selváticos, serranos o costeños, de nacionales o extranjeros, se siga en la entraña tramposa de cantarle, como si fuese la única verdad, al mundo griego, europeo y norteamericano.

 

Y ahora están los chinos, cultura, potencia de milenios, y seguimos siendo la apócrifa sombra de la imagen clavada en el madero. Somos un país, "la perenne colonia autónoma", y sin embargo desterramos a quienes encuentran la expresión pura; para que otros la asimilen y así renueven su Cultura. Existe una resistencia, un autoflagelo, casi natural en nosotros, fijada en un icono o emblema de héroe que ha sido blanqueado, disfrazado, como herida que rebela a la mujer (facción, desconocida, de género en el poder). Porque el racismo, segregación que hay en el Perú y de lo que nadie quiere hablar, es de todos contra ti y, por lo tanto, de tú contra todos. Como sucia piedra, para arrojar en el campo o la ciudad, llevamos las palabras: cholo, indio, negro, charapa, huaco, blanco, cóndor, serrano, costeño, perro, apestoso, chino, gringo, feo, cuco, homosexual, etcétera; para dormir alienado, pero feliz, una noche más. Distante de la voz, poética purísima y candente de la lengua aimara, que se quiere ocultar, en Tiempo circular* (Muyu pacha): Mi lámpara de sebo apenas ilumina / el interior de mi cabaña y afuera / el frío ronda como un puma herido. / La nieve acumulada al fondo del silencio / a la hora que emerja mi Padre Sol / se diluirá para rodar al fondo del mar. / Los trajes que tienen los muertos/ no ocultan la desnudez y llagas de sus cuerpos. / Uno a uno ascienden del subsuelo / y vuelven a ocupar un lugar en sus casas / convertidos en el viento de la tarde. / Ancianos / hombres y mujeres / llevan su yantar para llegar al principio. / Cruzan en balsas el Mar de la Muerte / para ir a los Padres Cósmicos / a la eternidad / al tiempo sideral que volita en forma circular. De Wari nayra (Ojo de vicuña), de José Luis Ayala.

 

Pero está el ingente, escribidor, Mario Vargas Llosa, conservador y súbdito, costumbre y método, regla entre reglas, capaz de hundir o revivir a quien le de la gana, literariamente hablando, a Carlos Oquendo de Amat, el hermano enfermo y fiel y loco que suma roca y roca en ya palabras: fruta, artefacto, carne y flor que se transforma, ojos que se distienden como magia de palmeras abanicos (A tu lado el cariño se abre como una flor cuando pienso. Del poema Madre); o a José María Arguedas, al que ensalza ó perjudica desde una bandera advenediza, que nada tiene que decir, pues no lo entiende, no lo siente (Estoy en Lima, en el inmenso pueblo, cabeza de los falsos wiraqochas. En la Pampa de Comas, sobre la arena, con mis lágrimas, con mi fuerza, con mi sangre, cantando, edifiqué una casa. De A nuestro padre creador Túpac Amaru), y como tal ataca o conmueve, convierte vidas, en utopía: todo, lo que él mismo trata de crear y creer, como peruano, "común", que también es y será. Desde luego, la culpa no la tiene él si no la fama que nos hace, obliga a, ver todo en donde no hay nada, y nada en donde está todo. En todo caso, si seguimos lo planteado por el autor de El libro de arena, es seguro que, en toda creación humana existe algo de fundamental, de clásico, sino de todo. Recordando que el valor del arte actual está, únicamente, determinado por su capacidad de entretener, embelezar y persuadir. Igual, hablar de algo, o alguien, bien o mal, de todas maneras es, siempre, a favor: si uno tiende a investigar el porqué. La vida del artista que no sólo está sujeta de su obra, sino que su vida misma está presta a ser una obra de arte que suma en sí; y esto, al final, es lo único que cimentará o erosionará la obra en sí. Ya que nunca es igual el artista que se suicidó con el que murió de viejo o al que lo mataron con el que renunció a su obra o al que hizo vanguardia o rebelión con el que se sumó a la corriente. Seguramente que José Carlos Mariátegui entendió esto, tan inteligente como se le escucha, por eso dice: El Tunante, Abelardo Gamarra, quería hacer arte en el lenguaje de la calle. Su intento no era equivocado. Por el mismo camino han ganado la inmortalidad los clásicos de los orígenes de todas las literaturas. Lo mismo que diría del vital autor de Los ríos profundos, con la confirmación de que él sí lo logró. Ser un clásico hasta en las calles, que es el Perú, y no solamente Lima (la equivocada casa).

 

Poseemos cuadros y artistas, vivimos en otros tiempos y ya hay pintura, no como la época en que vivió y sintió Alfredo Quíspez Asín. Vivas imágenes que nos atacan, enseñan, pervierten o representan, en Los Funerales de Atahualpa de Luis Montero, donde se ve a un hermoso nativo, 'mestizo imponente' (La belleza, no es Venus, es India), por ser el único que hiere con su piel al mundo blanco o lacayo de Lima, pero encadenado, escoltado por el invasor y de asumido sufrimiento (los disfraces que le parecen llorar; hasta los sólidos escenarios). Otros experimentos y escultopinturas que se ven en la serie Quipus de Jorge Eduardo Eielson, que traducen en herencia dramática pero de sutiles sombras sobre el terreno dormido/despierto donde se sientan a mirar los nudos y toda la luz que esconden y proyectan. El cuadro de Sérvulo Gutiérrez, Los Andes, tan representativo, tan actual de todo lo que todavía quiere esconder algún, disque, peruano, con el suficiente dinero para comprar política y prensa, sociedad y arte. Diría: El Perú es un bello cholo sentado en el banco, espejo, del engaño. Como el Mito del guerrero rojo o el Mito de la mujer y el vuelo de, una perspicaz, Tilsa Tsuchiya; simbolizando, haciendo con sus manos que se muestre, que se exprese el Perú sin brazos. El Perú lleno de riqueza natural y, sin embargo, abstracto. Propuesta, visión antagónica e historiográfica (cuya meta es el Cosmos: el principio, los orígenes, las estrellas) que se muestra en el maravilloso cuadro, La Procesión de La papa, de Gerardo Chávez; cuyo evolucionado lenguaje en María de los Andes (La papa), entronca la sincrónica y diacrónica riqueza del Perú. A correspondencia de un cambio, el arte que a todo escucha, toca, presiente y ve, reafirmado por Manuel Scorza en Garabombo el Invisible: Los Ignacio lo esperaban con una fiesta a la que asistieron muchos hacendados de la pampa de Junín. Los gamonales venían a burlarse de los serranos-que-creen-todavía-en-estas-cojudeces pero, como todos, enmudecían ante la realidad. El Hermoso presidió el festín. Alta la noche los invitados se recogieron. Era una noche plagada de estrellas enormes. El viento lamía la estepa. El Hermoso salió al patio. Se sentó en un tronco de eucaliptus. Un hacendado, despectivo caballerete de bigotillo, ex ministro de Prado, se acercó. -¿Pensando en las musarañas, jovencito?- preguntó agresivo. Descreía en la 'curación'. Porque ahora los incrédulos sostenían que el Hermoso había tenido siempre esa cara; que la joroba, que la cojera, que la fealdad eran 'invenciones'. El Hermoso volvió el rostro. Sin pasar por alto a Carlos Enrique Polanco y una identificación colorida del Perú, interiorizando la rivalidad y diversidad: un color parece tratar de asfixiar al otro. Lo connatural de no saber florecer o violar.

 

El repetitivo agonizar del cine peruano; una cosa que de absurda espanta. Deben ser pocos los hombres que al desarrollar una teoría, al esquematizar y diseñar los planos de los cuales saldrá, caminante extraño, en un principio, el artefacto que hará moverse y girar al mundo, de la función y el entretenimiento, vislumbran, sientan ver en los siglos posteriores la capacidad de las leyes que creen comprender. Será el caso de Thomas Alva Edison  con el Vitascopio y de Lumiére con el Cinematógrafo. El cine, es como el punto de apoyo por el cual el mundo se interrumpe, medita algún instante, y prosigue su caminar, a veces, por la senda errada. En el Perú estas experiencias parecen haberse perdido como pisadas sobre las, bruscas y ciegas, aguas. No aprovechando la capacidad, el potencial cultural de este arte; sino que en el trayecto, desde 1897, no ha prefigurado siquiera una pequeña industria y estilo (identificable y exportable). Ni con presión política, que siempre fue parcial e intermitente, ni con total desarraigo, que es el caso real (de todas las artes en el Perú). ¡Bestialidad!, escuchando al maestro Marco Aurelio Denegri, que ni una sobreviviente Kukuli (1961) puede, hacer entender y, reparar. Es como si todos los que vieron y ven la viabilidad de este arte se hubieran cansado de luchar para así quedarse, con todo derecho, dormidos. Recordando un fastuoso poema, Alcohol de Guillermo Mercado: Cómo lentejuelea el quechua / en la boca de la india, en su charlar / allí sentada la india vieja, sobre las ruinas / de sus años, debe chacchar la historia de sus días / como hojas de coca ya molidas, trituradas / por los dientes asesinos de un ingrato / charla, y hasta por los labios se le escurren / chorros de recuerdos / sin embargo, chispeantes ya los carbones de sus ojos / la india como una hoguera a todo arder / vuelve a su ayllu llameante de gritos por el campo / en su regreso de colores va enredando / los caminos / Y los cerros emponchados de silencio / se animan, aireados con un viento / arremolinado de huaynos / ¡QUE ALEGRÍA QUÉ ALEGRÍA! / en la rueca borracha a todo girar que es ella misma / se va hila que hila / la lana blanca, lavadita de las nubes. E inclusive así no escuchamos al arte, no entendemos, y no aprendemos nada de México, Alemania, Estados Unidos de Norteamérica, Argentina, Estados Unidos del Brasil, Japón, China, India, Chile y todos los países que nos venden y fijan su cultura en el medio de la Cinematografía.

 

Una 'piedra de toque', sinónimo de explosión y desarrollo, sería la investigación. Reactivar los programas, volverlos óptimos (que sirvan para presentes y futuros), derivar el dinero suficiente, a consigna, y no desaparecerlo en el trayecto. Instaurar un organismo de control, que funcione, y de esa manera verificar que la investigación está o dará frutos: con gentes que darían su vida por desarrollar recursos y tecnologías que transformen el país. Para jamás permitir que el niño, joven maestro de Ajedrez, tenga que salir huyendo de su amado país pues en él, únicamente, ha conocido la ignorancia, los celos y la exuberante mezquindad. Es que tenemos tanto que aprender, que un soplo de vida no bastará, sino que necesitamos cientos, miles, millones de hombres (mujeres, intermedios y varones) que actúen y hablen de la, hoy vituperada, Verdad. No se entiende cómo con una población tan pequeña (30 milloncitos), y en un territorio lo suficientemente vasto y rico, no salimos adelante. ¿Será porque estamos concentrados en Lima o porque nos estamos dejando engatusar? Hay que preguntarle a China y a Japón: ¿cómo se hace para sostener un desarrollo, relativamente, constante?

 

En honor al maestro Wáshington Delgado voy a cerrar esta reflexión con otro hermoso poema de José Luis Ayala, Asteroide del amanecer** (Willjta warawara): Cóndor / ave suprema / Señor del viento / ráfaga de silencio / rayo perpetuo de nieve. / ¿Qué buscas en riberas del mar / pampas / y vacíos abismos de la tarde? / Relámpago carnívoro / asteroide del amanecer / llegas con la lluvia y ventisqueros. / Pero la Tierra es cada vez menos pródiga / porque el hombre destruye a la naturaleza. / Asciendes al confín del cosmos / y no hallas nada para calmar tu ansiedad. / ¿A dónde vas raudo sin rumbo ni destino? / ¿qué será si no encuentras carne viva? / ¿volverás a tu nido hambriento como estás? / Ven / ven / aliméntate de mis entrañas / toma mi cuerpo / mi sangre y sacia tu sed. / Yo te doy mi vida a cambio de que vivas tú. De Wari nayra.

 

 

*Muyu pacha

 

Lik'i micha ch'uwajaxa inakiwa

anaqaja manqhana uta anqana qhantaski

ukatsti thayaxa maya usuta titjamawa muytaski.

 

Khunuxa ch'uju manqharu tantantatawa

kuna pachati Inti Awkijaxa mistunini

ukaxa chullutataniwa Inti jalanta manqharu qulumrantañataki.

 

Jiwatanakaxa isinakapa ist'atäpki

ukaxa janiwa janchi q'arätapsa janchina chhuxrinakapsa imantkiti.

 

Mayata mayatwa uraqi manqhata mistsunipxi

akatxa wasitatwa utanakapanxa maya chiqaru utjantapxi

jayp'u chiqa thayaru kuttata.

 

Awkilinaka

chachanaka ukatxa warminakawa

luqtasiwinakapa manq'anakapxa qalltaru puriñataki apapxi.

 

Yampunamawa Jiwaña Qutxa makhatapxi

llamp'u pacha awkinaka thiyaru

wiñaya pacharu sarañataki

t'uyuki muyuskiri warawara pachawa phiriruki muyuski.

 

 

**Willjta warawara

 

Kunturi

sinti munañana jamach'i

munañani thayana Tatapa

amust'äwi k'ataki sarayiri

wiñaya khununa llijullijupa.

 

¿Kunsa jach'a quta thiyana thaqta

pampanakana

ukata jayp'u ch'usa waranqa manqhanakana thaqta?

 

Aycha manq'ani q'ixuq'ixu

willjta warawara

jallumpi thaya tutukampiwa purinta.

 

Ukatxa uraqixa sapa kuti juk'ampi pisi luqtasïwiniwa

kunalaykutixa jaqiwa aka pachana utjirinakapxa jiwayi.

 

Musphkaña taqi pacha tukusïwiparuwa makattaxa

ukatxa janiwa kunsa jikxatktati taqi munäwima t'akuyañatakixa.

 

¿Kawkirusa jani thakini, jani purïwini wali k'ataki sarta?

¿Kunjamapachänisa jakkiri aycha jani jikxatkäta akaxa?

¿Kunjamäktati ukhampachati manqata awtita tapamaruxa kutt'äta?

 

Jutma

jutma

puraka manqhajampi manq't'asma

janchija katuqma

wilaja katuqma, ukata umata pharjata ist'ayasma.

 

Nayaxa jakäwijwa churäma jumana jakäwima lanti.

 

Salomón Valderrama Cruz

 

Mesa redonda y recital

 

 

"Jóvenes poetas del Perú: nuevas publicaciones 2006"

Por: Andrea Cabel y Erika Almenara

 

 

La feria del libro Ricardo Palma, organizada por la Cámara peruana del libro es una de las actividades culturales más importantes del año. Ahora y aquí, en Lima y en noviembre, llegamos a 27feria homenajeando al narrador e importante cuentista nacional Antonio Galvez Ronceros. La feria cuenta con más de sesenta actividades entre las cuales encontramos las siempre importantes presentaciones de libros, los homenajes, talleres, mesas redondas y conferencias. Entre estas actividades, nos encontramos con una particularmente importante: La mesa redonda y recital: "Jóvenes poetas del Perú: nuevas publicaciones 2006". Dicha actividad reunió a cuatro jóvenes poetas: Erika Almenara (Reino cerrado), Cesar Panduro (Cuando cae una hoja), Andrea Cabel (Las falsas actitudes del agua) y Manuel Fernandez (Octubre). Cada uno con sus respectivas propuestas, libros y poéticas. La moderadora de la mesa fue Olga Rodríguez Ulloa, joven crítica literaria del diario Correo y otras publicaciones literarias, así como fundadora y editora de la valiosa revista "Casa de Citas".

 

La importancia del evento no solo radica en que se dejó un espacio para la conversación entre creadores y lectores, si no y sobretodo, en que se pudo conocer cuatro universos paralelos, distintos y posiblemente complementarios. Cuatro voces que se dejaron escuchar en un valioso espacio -en buena hora- lleno de jóvenes y adultos, dispuestos no solo a consumir esta nueva literatura, sino dispuestos también a asumirla como un suceso y continuidad literaria y artística. Como encontramos hace algunos meses en nuestra XI Feria Internacional del Libro: leer está de moda. Y eso está bien, porque leyendo accedemos a una suerte de libertad y condena, a una nueva conciencia de vivir y de ser parte de la Vida. Esta nota, pretende mostrar, brevemente, desde este lado de la mesa, algo de lo que fue este sábado de noviembre en el que nosotros, los invitados a conversar: conversamos.

 

César dice: Cuando cae una hoja.

 

Cuando cae una hoja: es un espacio en el que la poesía observa la belleza y el dolor, con la tolerancia y calma que da la sencillez de lo "natural". César, respondiendo al frecuente tópico del "poeta que sufre escribiendo", que "escribe sufriendo", frente al estigma que aúna poesía y desgarro, nos cuenta que mas bien, asume la poesía con la energía y vitalidad de la naturaleza, sin desgarro ni sufrimiento.  Y es que Cesar, nació en un lugar eminentemente agrícola, cerca de las acequias en las que pudo ser libre de la vergüenza y de la diferencia que se siente desde siempre aquí, en las ciudades que son monstruos de mil cabezas y que tantas veces, nos come vivos y nos deja sin aire o poesía. Es este desierto lleno de verde y reflejos que es Huacachina, Ica, Cesar, trabaja, vive y crea. En la biblioteca del filosofo Alberto Benavides, -la cual es gratuita y pública- el poeta nos comenta que se encarga del  desarrollo de diversos eventos culturales tales como conferencias, presentaciones de libros y hasta conciertos musicales. Cesar, poeta y crítico de su realidad, deja su ilusión y su poesía, por ejemplo, en Fragilidad

 

 

 

 

Fragilidad[1]

 

Qué frágil es

mi retrato en el agua

mi sonrisa

una moneda en la mano del mendigo

una hoja seca en la suela de mi bota

estar sin ti

tu amor por mí.

 

 

La fragilidad es un espejo de la conciencia, de la pena o quizás como nos insinúa Cesar, del amor. Y es el amor el núcleo de Las falsas actitudes del agua. Libro escrito por Andrea Cabel, primer premio de Esquina de Papel, -concurso organizado por la Municipalidad de Lima y auspiciado por la Embajada de España y el Centro Cultural de España-. En este poemario, el agua: lo natural, lo amoroso, lo perdido, se muestra a través de un "ser en el vértigo". Encontramos, un conjunto de voces presentes y ausentes que recuerdan y rebuscan respuestas, paisajes y momentos. El libro es una

"apretada suma de enigmas" como diría Carlos G. Belli, pero es una correcta estructura tripartita y dialógica de lo que es la propiedad performativa del lenguaje y la necesidad lúdica del mismo.

 

Andrea dice: el jardín se repleta de nadas rotas

 

Cesar, en Cuando cae una hoja colocas una nota introductoria en donde hablas del agua. Mencionas que desde el Tao, Lao Tse,  la reconoce como la "suprema bondad". Y quizás sea bondadosa el agua, al dar vida y al transformarla, al reconocer que todo es como la energía que se rehace y que si "muere" es para rehacerse. La magia del sonido y de las imágenes generan también bondad Cesar, porque si no, las acequias en las que uno crece, o el río al que uno lo nutre, no tendrían sentido ni continuidad. Todas las mujeres han sido tu, ultimo acápite del libro, muestra un universo dolorosamente femenino y lo hace desde la tradición -a la que es mejor no perder de vista- desde los cuentos de Cortazar y desde Pessoa, desde los dibujos de Egon Schielle y los del pintor Vargas. Dibujos de guerra y dibujos eróticos, en ambos, las mujeres como guerra y erotismo, como muerte y resurrección.

q[2]

el sol se levanta como una rosa / tras la espuma y en lo alto del silencio / la niña se oscurece y el as se apaga / salvador se acerca y le da un beso frente al rayo / la escalera relumbrante se retuerce / las esferas los vigilan sigilosas. / la quiere como a la perfección enemiga / mientras vuelve a morir sin fuerza de planeta / como un deseo luminoso / como tropiezo de pájaro o pez. /

La muerte y la resurrección son reinos, espacios de recuerdos y de presente. Momentos con llaves en los que uno decide entrar o salir, clausurar o festejar. Los reinos, en la biología, por ejemplo -"ciencia" que como la "poesía" estudia la vida-  nos dice que "reino" es cada una de las grandes subdivisiones en que se consideran distribuidos los seres naturales por razón de sus caracteres comunes. Sin embargo "Reino" como todos sabemos es también el territorio o estado con sus habitantes sujetos a un rey. Y este "rey", este ente enviado desde el más allá para colocar "orden" y por lo mismo "desorden" es posiblemente el amor, o quizás, el olvido.

 

Erika dice: Cierra la puerta.

 

En el caso de Reino Cerrado, este "rey amor" es aquel que ha dejado sus promesas liberadas por los aires del palacio que se construye en cada verso. De ahí que las palabras decidan atraparlo, a él junto a todas su promesas y cerrarlas para que ya no duelan, para probar que el olvido es efectivo.

 

En Reino Cerrado, podemos percibir un tú poético absolutamente elusivo, variable, cimbreante, en palabras de Rocío Silva Santisteban, ya que el rey amor no es uno, es todos y todas los habitantes de este reino.  Está lleno de sentimientos, por ello los encierra todos. Sin embargo, los más obvios son el desamor, la promesa rota, la frustración. Son estos sentimientos los que la memoria intenta olvidar, esa que siempre esperó los intentos que nunca llegaron a donde debieron. Aquí, un trozo que no tiene nombre.

 

"Voy a soplar el sonido que rebota en las paredes/ arrancaré el pedazo de un verso a medias/ de un verso en pausa// Afortunadamente/ no desclavaré trozos de piel.// Nunca la conociste/ te quedaste/ en la palabra"[3]

 

Manuel dice: termina el intento.

 

Los intentos que nunca llegaron, tampoco en Octubre donde el amor por el otro y el respeto por la vida, son los principales generadores de la palabra.   Este poemario es el retrato de una época vista desde los ojos dañados de Manuel quien se cuestiona una y otra vez el porqué de sucesos trágicos y dolorosos.  Pedro Granados en una valiosa reseña de Octubre nos explica que la complejidad, la mezcla de inmediatismo de la dicción y modulación de una tradición nunca muerta, es lo que otorga particular atractivo a esta poesía. Y ciertamente, como Manuel mismo señala existe una amalgama que, ya a otros niveles, delata la convivencia entre dato sensorial y talante reflexivo, apunte dramático y gesto lúdico, culto por el versículo y el verso minimalista del atento lector/ autor que es este joven poeta. Manuel dice, nuevamente,

 

Termina el intento[4]

 

La reimpresión del texto deteriora la calidad de la reproducción, la divulgación obliga a la reescritura cada vez que sea necesario.

 

Adendum:

Pulsaciones

Entendidas como

Las ondas del la

 

Mar

Que todo

Se traga.

 

Palabrasquerisiblementeseestrellancontralosvidriosdelasventanas. reniega.

 



[1] Panduro, Cesar. Cuando cae una hoja. Lima: Lustra Editores. Octubre 2006

[2] Cabel, Andrea. Las falsas actitudes del agua. Primer Premio "Esquina de Papel". Lima: esta publicación ha sido posible gracias al auspicio de la Agencia española de Cooperación Internacional (AECI)  a través del Centro Cultural de España. Setiembre, 2006.

[3] Almenara Erika. Reino Cerrado Lima: Santo Oficio. Octubre, 2006.

[4] Fernandez, Manuel. Octubre. Lima: Estruendomudo Editores. Julio 2006.

Te vi...

Te vi...

Te vi...

fiel al silencio,
bajo la luna
entre las nieblas ligeras
que en otoño se forman.

Bajo un árbol estéril
solicité tu presencia
como quien reza a un dios muerto
sin esperanza.
y al tocar tus labios
mecí un adiós sereno.
Un adiós simple y sin credo,
sin esa fe trémula
que suelo forjar al cimentar una historia sin fin.

Te vi...
           y ahora estoy satisfecha.

En mi compleja verborrea
descubrí el secreto,
que me permite ser dueña de tu imagen.

Ahora me despido de tus sombras
sobre este sofá de cuero
donde dejo de jadear tu nombre.
donde dejo de descifrar
                   tu subversiva personalidad.

Recordaré esos ojos siniestros...
                    tan ambiguos
                    que hasta resultaron tiernos
esa mirada
                     que me congelaba los sentidos,
                     que pulverizaba mis nervios,
esa sensibilidad que tanto exclamaba mi vulva
                                      entre sicalípticos versos.

Soñaré,
bajo sábanas impregnadas de sudor,
con tus manos...
que no recorrieron mis dunas,
                              mi anatomía extravagante.
Idealizaré
           tu dialecto difuso.
           tus labios discretos
           tu figura de párvulo semental
                                 transmutable en el tiempo.

 

 María Rumaja

 

INTROSPECCIÓN

INTROSPECCIÓN

¿UNA RAZÓN?


Y yo te digo que mi razón puede ser atravesar esta puerta
Darle con la sombra a lo fuera de este dentro
Atravesar todo este cuchillo que me encuentra día a día con las manos nocturnas
Subir a gatas los cascarones y resultar en una habitación llena de huidas

Una razón puede ser
toda mi ceguera que me observa
tan profundamente observa que me roe y sangra mas allá de la sangre
increpándome el que fui quien seré y si soy este que estoy siendo

Cuántas veces intento asirme de un algo con mi sentido visual
tan perfecto lleno de colores y visiones, tropezando cayendo a los pozos
mas profundos donde un corazón se enraíza queriendo nacer desde
su extraño no siendo y en esta lucha de querer ser el principio, mi ceguera
retrocede hacia delante, tanteando un todo con mi yo pequeño

Así mientras mira hacia lo oscuro mío yo dentro de ella y ella dentro del mundo,
Me incrusto en su sonrisa o en su carcajada

Y ando deseando poseerla y que ella no me posea

Mas Ho! Virtud de los intentos cuando un haz de luz viene a mi y excita
mis ensueños haciéndome creer que soy objeto de un gran esfuerzo entonces dejo
medio cuerpo en este extraño adentro
abro los ojos que no ven y puedo sentir con mis manos la
maravillosa pupila que está llorándome hacia fuera
hacia ese lugar en el que no se ve mas que a un hombre que mira.

 




FEMENEIDAD

Observaba a las mujeres
Todas presas del fluido exento de espíritu
Todas amadoras y débiles sanguijuelas de una verga
Los dioses las habían engañado
El único divino era el testículo
A el se daban
a él adoraban
Permanecían con los ojos volteados como aquellos muertos
que no cierran los labios
y escogían el camino del sangrado
eran frágiles objetos del deseo
la voluntad volatilizábase
y hacía de ellas masas hambrientas de sexo
carme dispuestas a ser mancillada
no poseían sus cuerpos porque sólo eran cuerpo
no poseían pensamiento eran sólo sexo insatisfecho
pero hubo una que descubrió placer
y entonces se dio en el mundo matanzas y guerras, sectas clandestinas
cofradías de hechicerías
y se inventó pena de muerte a la libertad

 

 

_________________________________________________________

Tania Guerrero. Huaraz, 1971. Ha publicado Cardumenseis (Ediciones Altazor, 2005), microficciones. Autodidacta y promotora cultural. Dirije la revista de literatura Aspermia y la revista virtual Autoscopia. Ha dirigido varios programas radiales dedicados a la literatura. Proviene del norte de Perú, la sierra de Huaraz.
 

 

HOMBRE Y VIOLONCHELO

HOMBRE Y VIOLONCHELO

Sea que no me escuches y el ave se haga huérfana espada

Sin filo ni luz

Sea que el sol desaparezca del horizonte

Déjame alzar la mirada hacia ese planeta

Donde te escondes.

 

...

 

Click aquí para ver todos los poemas 

 

Roxana Ghiglino

 

 

A la Muerte de un Canalla

Por Mario Benedetti

Los canallas viven mucho, pero algún día se mueren



 
Obituario con Hurras 


Vamos a festejarlo
vengan todos
los inocentes
los damnificados
los que gritan de noche
los que sueñan de dia
los que sufren el cuerpo
los que alojan fantasmas
los que pisan descalzos
los que blasfeman y arden
los pobres congelados
los que quieren a alguien
los que nunca se olvidan
vamos a festejarlo
vengan todos
el crápula se ha muerto
se acabó el alma negra
el ládron
el cochino
se acabó para siempre
hurra
que vengan todos
vamos a festejarlo
a no decir
la muerte
siempre lo borra todo
todo lo purifica
cualquier día
la muerte
no borra nada
quedan
siempre las cicatrices
hurra
murió el cretino
vamos a festejarlo
a no llorar de vicio
que lloren sus iguales
y se traguen sus lágrimas
se acabó el monstruo prócer
se acabó para siempre
vamos a festejarlo
a no ponermos tibios
a no creer que éste
es un muerto cualquiera
vamos a festerjarlo
a no volvermos flojos
a no olvidar que éste
es un muerto de mierda.
  
   
Camino  al  Infierno
   
 
Te fuiste sin honores,
por la puerta de atras
de la historia de América.
Huiste sin dar la cara,
por los muertos,
los desaparecidos,
y los torturados de chile.
Te llevaste el dolor
de quienes no pudieron
rescatar a sus hijos,
hijas,
padres,
madres,
hermanos,
hermanas,
esposos y esposas.
 Te llevaste con tu maldad
 el destino de quienes quedaron
 sembrados para siempre,
 en el sagrado suelo chileno,
 que florece eterno con la sangre
 de sus hijas e hijos gloriosos.
 Te fuiste solo,
 con el desprecio profundo
 de los pueblos del mundo.
 Enfrentaras por fin
 la justicia divina.
 Cobarde,
 te fuiste con el rechazo eterno
  de la gente de buena voluntad.
No pudiste llevar contigo
el oro y los millones
guardados como boti­n,
en bovedas de bancos extranjeros.
Te fuiste,
al encuentro del infierno,
a encontrarte con los tiranos,
con los fascistas,
con los asesinos implacables
de los pueblos que luchan
y sueñan con su liberación.
No valdrá el falso Te Deum,
ni las misas compradas y falsas.
Al diablo dictador,
lacayo imperialista,
mercenario terrorista,
Hasta nunca asesino.
Criminal irresponsable,
traidor del pueblo y de Allende,
te vas sin honores,
por los abismos oscuros
del implacable destino.
No eras eterno e invencible,
como te lo hizo creer el imperio.
Marchaste hoy hacia el olvido,
Hacia las profundidades del infierno.

Poema n. 5 del Pentagrama de Chile Antifascista

Poema n. 5 del Pentagrama de Chile Antifascista

ESTE es Pinochet, el desabrido Caín de nuestro
tiempo,
el verdugo a la medida, el cancerbero exacto,
el traidor perfecto, el sirviente puntual,
la eme  más eme del vil abecedario.
Dadle su diploma de tirano ensangrentado!
Dadle su patente de hambreador del pueblo!
Dadle su título de saqueador del fisco!
Dadle su medalla de homicida made in USA!
Dadle en fin el doctorado de la muerte!
Para todo lo cual los méritos le abundan.
Chile jamás podrá olvidarlo
en sus noches más tristes y longevas
nació del pus y se hizo fístula
estudió para alacrán y se graduó de víbora
soñó ser general y despertó de Judas degradado.
Monarca de los piojos, rey de los gusanos,
no cabe duda, llegarás muy lejos, lejísimo,
donde terminan las cloacas
 
Gustavo Valcárcel