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El Rincón del Diablo

Crónica para una vida anunciada con mención a una amiga

Crónica para una vida anunciada con mención a una amiga

 

 

 

¡Hay que ir con la verdad aunque se acerque uno a la sepultura!

 

Máximo Gorki

                         La madre

 

Las mujeres para ese entonces

            Serán /

                Gordas y feas.

Con un diente reventando por sus ojos.

Sus ojos /

            Una bocacalle

Un horizonte largo,

Un tiempo aterido de 90 grados,

Una oficina rota.

Una luz prematura huyendo sin neuronas

                        Por las calles.

 

Las mujeres para ese entonces

            Serán/

                Gordas, feas y horribles.

Intoxicadas cucarachas derramando sudor y lágrimas.

Y luego los pobres

            Curándose con hierbas.

Revueltos de frío y sangre.

Y luego los hijos de nuestros hijos

            Encendidos como hoguera sofocarán la tierra.

Y quemarán cuervos al pie de la montaña.

Y solo bastará un minuto para ya no ser tristes.

 

Y aunque las niñas usen colorete

Y se pinten los ojos

Color crepé,

 Ellas solo se pintarán muladares en el rostro.

 

Las horas pasan / el tiempo pasa,

            Las hijas crecen.

Y no tendrán olor a nada

Salvo el óxido de sus labios,

Sus clítoris oliendo a menstruación y naftalina,

La pezuña de sus manos como dosis rugiendo

                        En los basurales.

Sus axilas,

            Sus verrugas,

Sus cabellos largos oliendo a nitrógeno /

            Enredándose como una trágica tormenta.

 

Para ese entonces las mujeres

            Serán /

                        Gordas, feas y horribles.

Mojadas hasta la cabeza, trituradas hasta la cabeza,

                        Muertas hasta la cabeza.

"PORQUE CON MÁS CANTO PODREMOS HACER LA PAZ"

Y porque la libertad es una costra

                        Pudriéndose

Todas las mañanas

            En nuestros cuerpos.

Para ese entonces las mujeres serán gordas, feas

                        Y horribles.

 

Muchos siglos duraron con su belleza.

 

 

 

Heber Ocaña Granados (Huarmey-Ancash, 1967). Poeta representativo de la poesía peruana de los 90. Reside actualmente en Madrid (España). Antes de partir del Perú publicó algunos de sus poemas bajo el título de Canción de los ancestros (2000).

 

Náufraga

Náufraga

 

 

El sol irradiaba una extraña luz en este recóndito pedacito de playa, la brisa mecía suavemente el agua, creando un oleaje digno de un cuadro impresionista, el susurro de las gaviotas rompía el silencio de la mañana, cuando descubrí de súbito algo que no concordaba con el paisaje; apareció, como surgido de la profundidad del océano, un cuerpo cubierto de algas, las cuales apenas podían revestir su desnudez. Me acerqué sigilosamente, por miedo a romper aún más la armonía del lugar. Al acercarme, divisé que el cuerpo era de una mujer, movida tan solo por el ir y venir de las olas. No mostraba signos de movimiento, de querer evitar que el oleaje mojara aun más su bronceada y desnuda piel. Acabé por unirme a la magia del momento colocando mi temblorosa mano sobre su hombro, para cerciorarme de que aquello no era uno de mis extraños sueños, y para comprobar que aquél no era un cuerpo cualquiera, sino una mujer que tal vez había naufragado por el temporal de la noche anterior. Mis músculos se relajaron al comprobar que, a pesar de estar completamente empapada, su cuerpo aun emanaba calor y respiraba con cierta dificultad.

Me apresuré a apartarla de la orilla, para impedir que el oleaje se la llevara de mi lado y poder reanimarla. Me encontré allí, en esa extraña luz solar, temblando ante la imagen de esa bella y misteriosa mujer, temblando por miedo a romperla de lo delicada que parecía ante mis incrédulos ojos. Pero me calmé como pude y deposité mis nerviosos labios sobre los suyos, con tal de compartir el aire que a mí me daba la vida y que a ella le empezaba a faltar. A pesar de su sabor salado, de su sabor a mar, me pareció el más dulce de los regalos.

Por un momento perdí el control, mi razón se vio nublada por la voz del deseo y ese intento de reanimación pasó a ser un sincero y simple beso. Pero más fue la sorpresa de que bajo mi cuerpo, su cuerpo empezaba a moverse y su húmeda mano se colocó en mi ruborizada mejilla, correspondiendo así a los deseos de mi lívido. 

El mundo se detuvo en ese mismo instante, todo era silencio, la luz dejó de ser luz, el océano dejó de ser océano, la arena dejó de ser arena y aquel cuadro impresionista se convirtió de pronto en uno de mis sueños más ocultos. Sentí todo el calor del mundo sobre mis labios, y cuando éste se alejo de mí dejando tan solo el recuerdo de la sensación abrí mis ojos oscurecidos por el deseo.

Y ahí la vi, sus ojos del color de la miel me observaban sonrientes, no sé si agradeciéndome que la sacara de su naufragio o que le entregara mis labios para retornar a la vida. Y sobre el fin de su rostro se encontraba dibujada la más hermosa de las sonrisas, con sus blancos dientes acentuando aún más la felicidad que su faz mostraba, enmarcada por su oscura melena.

Entonces ahí, en aquella recóndita playa, escondidas del mundo, me quedé con esa mágica imagen, una fotografía de un ángel sin nombre, de la desconocida que por siempre me robaría mis sueños. 

 

 

Silvia Calmet

 

Le monde

Le monde

 

 

Su padrino le había conseguido el trabajo. No le importaba el haciendo qué, lo único que le importaba era el tan tremendo favor que le hacían nuevamente y que podría juntar dinero para las medicinas de su madre; es decir, para intentar que la muerte, ineludible y muy próxima, sea lo menos dolorosa. En cambio, el dolor para él sería inevitable.

Pero ahora estaba feliz.

 

Muy temprano tuvo que ir a la dirección que le habían dejado anotado en una tarjeta de presentación. Era un edificio de color azul, no más de cinco pisos, con un cartel en Neón: Hostal Le monde.

Al entrar se dio cuenta de la burda decoración, de la simple distribución y de la clarísima función de este edificio: era un hostal de paso para disminuir fiebres.

Un hombre sin cabello, al verlo entrar solo, se sorprende mucho. Pero cuando nuestro amigo muestra la tarjeta, recuerda que su jefe le dijo que iba a llegar un recomendado para trabajar como mantenimiento.

Soy Raúl Grande, dice el hombre sin cabello.

Y yo, Humberto Jauja, dice nuestro amigo. Ambos se estrechan las manos.

-Bien, Humberto, tu trabajo consiste en hacer la limpieza, la frase que debes tener en mente es que no debes dejar rastro de polvo alguno. Raúl grande ríe por su juego de palabras.

-Lo que usted mande-. Jauja baja la cabeza.

-Bien. Pero yo no soy el que manda, sólo soy un empleado más como tú. Aquí es donde se guardan los guantes y todos tus artículos de limpieza. Las sábanas se deben cambiar cada vez que...

 

Y así, Humberto Jauja comienza a recibir todas las instructivas para el desarrollo de su trabajo. Su turno era de 8 horas y ganaba un poco más que el mínimo...

 

...(Para leer todo el relato, hacer click aquí) 

 

Antonio Moretti

AL FINAL TODO ES EXTRAÑO

AL FINAL TODO ES EXTRAÑO

 

 

Contempló aquella hoja blanca sobre sus trémulas manos, no volvería a leerla. Varias veces había dicho lo mismo, pero esta vez sí lo cumpliría, era solo cuestión de proponérselo, como se había dicho y continuaba repitiéndoselo cada mañana, tarde o noche, en que el recuerdo la invadía.

No era una ridícula sensiblera y eso era lo que más le molestaba. Estaba decidido, no volvería a fijarse en palabras violentas, oraciones crueles y mensajes devastadores. Sus lágrimas no seguirían siendo un producto desperdiciado.

Se dirigió al parque y sentó en una de sus bancas; qué distinto, se dijo, era ahora todo esto: la soledad e inmensidad del objeto, el viento colisionando en su delgado rostro, despeinándola, como antes una mano real lo hacía.

Contempló el paisaje cómico que sin querer se anteponía ante sus ojos. Cuanto hubiese querido contemplar un asalto, una violación, alguna pelea, un perro fornicando a una perra, un avión cayendo precipitadamente sobre el centro de la ciudad, un gato cazando y devorando una indefensa ave, un bebé llorando, un gago intentando deletrear el abecedario en inglés, o algún borrachito filosofando sobre la vida, pero no; contrariamente las imágenes presentaban a parejas rebosantes de eso que ella había logrado sentir en contados meses, eso que ahora le resultaba innombrable, eso digno de una vomitada o seña obscena. Parejas intercambiando saliva, acariciándose, depredando sensaciones ajenas con sus comportamientos, depredándola cada vez más.

Contempló la carta sobre sus manos. Quién supondría que en esa hoja se hallaría comprimido el mayor caos propiciado por un odiante. Pero no volvería, recordó. Era mejor distraerse en algo, sin importar lo que fuera.

Abrió un poco las piernas, tal vez este descuido adrede la haría distraerse de aquello a lo que no debía volver. Uno de aquellos galanes con novia -sentados al frente de ella- cometería el error de ver, y ella lo sabría; tal vez le guiñaría un ojo, o haría una señal, mostrando su complacencia al ser observada. Posiblemente mientras divagaba sobre qué seña particular dirigiría al observador, estaría siendo vista y sin darse cuenta. Quizás uno de aquellos repulsivos ojos masculinos estaría recorriendo sus ocultas y sensuales carnes, pero nadie se atrevía.

Su ajustada y corta falda ayudaría a lograr tal efecto. De seguro sus blancas y limpias piernas no pasarían desapercibidas entre aquellos ojos ávidos de carne femenina, pero nadie miraba. Abrió un poco más las piernas, tal vez ahora alguien notaría su reducido interior negro; aquel interior que degustaba ponerse, por lograr hacerla sentir sensual y apetecible entre otras. Aquel interior de roces eróticos en su interior. La frescura empezó a relajarla. Que bien era brindar al viento su sexo: una pequeña y rosada boca dispuesta al "amor", una boca cubierta en su reducida burca erótica, una boca encogida, sin amanecer, ni rocío que lograse abrirla. Y todo era tan triste, sin un ojo hurtador, ni tacto complaciente.

Cerró sus piernas. No volvería a intentar una bobería de esas. Nada lograría. Todo era en vano y lo sabía muy bien. Bajó su mirada, era inútil oponerse a tentaciones que en el fondo ya habían decidido que debían darse; porque en la vida de uno, la depresión y el masoquismo son una constante, al igual que la sonrisa o el llanto. ¡Vaya!, la filosofía barata que había desarrollado en estos meses no estaba tan mal, podía brindarse consejos: el manual de la depresiva de piernas abiertas, se dijo, y sonrió.

 

Abrió la carta:

           Puedes morir hoy o mañana, poco me importará. No seré un Martín, imbécil lloricón persiguiéndote, aguantando tus extraños antojos. No eres más que una loca encerrada en su propio e impenetrable manicomio (...) dices que fallé, pues vete al diablo, quizás él pueda entender tus disparates (...) no seré ese romántico engendro de Sábato, solo para tu mórbido deleite, fallaste ...

 

Algunas lágrimas volvieron a rodar sobre sus mejillas, esta sería la cuarta vez que lloraría en el día. Nada anormal en estos últimos meses. Pero sufrir por un maldito marica, sí, un débil llorón que había logrado acostumbrarse a sus labios y cuerpo; un marica de palabras vacías que intentó ser todo para ella: cada instante, sofocando su exclusiva soledad.

Pero la costumbre la había atrapado. Este comportamiento la acabaría, haría de ella una pequeña y estúpida mujercita de ojos irritados, dispuesta a lo peor, al sin sabor de las horas y días. Era mejor callar, pero la muerte no era ni será una opción para el escape, se dijo. La existencia es una de las más irritables venganzas, y lo sabía bien.

 

Continuó:

          ...pequeña, jamás te importé o ¿pensarás contradecirme?. Tú y tú, saturando eso que creí especial; estoy cansado y, sabes, puedes irte a la mierda, siempre te consideraste parte de ella, es hora de la unión (...) no volveré, ni tú lo harás. Ahora podrás llamarte Alejandra -aunque no sea tu nombre-:  infeliz.

 

Encogió sobre sus manos el papel y lo destruyó. No volveré nunca más, se repitió, mientras secaba sus últimas lágrimas. Esta vez todo sería distinto, no valía la pena, o ¿acaso no lo sabía desde el día en que lo conoció? Un descuido imperdonable, un nombre intentando juntarse al de ella, un simple nombre; un cuerpo con órganos, esqueleto, piel, excrementos; un cuerpo pretendiendo ser su "eterna" compañía. Había fallado en sus propósitos individuales.

Observó nuevamente a las parejas, ¿dónde estaría el avión que no cae sobre el centro de la ciudad, el gago tratando de deletrear el abecedario en inglés, el perro intentando fornicar a su perra, el bebé llorando, la joven violada y sus gritos, el asaltante, el par de idiotas destrozándose la cara a puñetazos, el borrachito alegre filosofando acerca de la asquerosidad de esta vida?, volvió a decirse; ¿dónde estaría su esencia, torpemente perdida por el descuido del sentimiento chatarra? Abrió las piernas para ver si ahora alguien se atrevía a observarla. Sonrió.

 

Madame Bovary

 

LO QUE NOS DEJÓ EL 2006

LO QUE NOS DEJÓ EL 2006

 

 

Es necesario al final de cada año hacer un recuento de las acontecimientos más relevantes que han dejado huella a lo largo de él, como cuando uno de sienta en un sillón confortable a fumar un cigarrillo y remembrar aquellos instantes que marcaron nuestra vida. Basado en eso, El Rincón del Diablo ha caminado por los más recónditos y oscuros sitios de la red durante todos estos días de verano -aprovechando la prolongada avería de uno de los servidores de Blogia-, y obtenido la información precisa para presentar un recuento del año 2006 en lo que a Literatura respecta.

Esta especie de recuento debió hacerse a fines del año pasado. Lo sabemos. Pero esperamos que los cibernautas comprendan que existen ciertos problemas que están fuera de nuestro alcance, y que en un par de semanas es complicado también adquirir la información necesaria como para hacer un repaso de lo que más nos ha marcado y que recordamos con una luz en las pupilas en la poesía, la narrativa, y el trabajo cultural en general dentro de nuestro país.

Así, hemos logrado recopilar el trabajo creativo de los más representativos poetas y narradores del medio, jóvenes en su mayoría, al mismo tiempo que hemos preparado una especie de reconocimiento a los escritores que en su género han conseguido hacer brotar el agua clara de su manantial dormido y reflejar su luz interna. También preparamos un homenaje a los escritores que en el 2006 nos dejaron para partir a su tan ansiado mundo de versos e historias agridulces, a su añorado universo de ensueños. Y como plato de fondo, un reconocimiento a la website que por su concepto y propuesta en cuanto a la muestra de trabajos, ya sean a nivel creativo o crítico, ha merecido, según este blog, el título de Website Revelación 2006. ¿Cuál es? Intérnense en el submundo de esta bitácora literaria y descubran esto y mucho más: las huellas que nos dejó el 2006 en el mundo (subte, quizás) de la literatura.

 

 

Di@bòliko

 

DIRECTOR OFICIAL DE ESTE INFERNÁCULO

 

HOMENAJE: LOS ESCRITORES QUE NOS DEJARON

HOMENAJE: LOS ESCRITORES QUE NOS DEJARON

 

360 grados

 

(VISIÓN PERSONAL DE LA HUIDA AL INFINITO)

 

 

Marzo. Lluvia gris sobre el asfalto. Noviembre de días opacos. Otros días más, inubicables en la memoria. "A veces no nos enteramos a tiempo, y ya es tarde para decir algo, hasta para pensarlo".

Ella era buena para levantarme los ánimos. Acostado sobre su regazo pensaba en algún artículo que tenía ganas de escribir para compensar mi habitual silencio. Era la cuarta partida en lo que iba del año, y mis ojos no resistían más ausencias. Más reservas.

Era diciembre, y me enteraba recién del deceso de Pablo Guevara, acaecido un mes antes. Y luego daba todo un giro en 360 grados. Y volvían a mi mente los viajes, los árboles y praderas, el frío andino, las horas de estudio, los innumerables trabajos -ya sean extra o íntegramente curriculares-, los mensajes no leídos en mi correo electrónico y aquellos que eliminaba sin siquiera echarles un vistazo.

Cuando Pilar y Jorge Eduardo murieron yo estaba de viaje por Huaraz. Ciertamente un viaje de placer, aunque a mi familia les habían explicado que era por motivos de investigación: la universidad, la tesis, el afán de promoción cultural, en fin... Era el tercer día en aquella maravillosa ciudad; salía a platicar por sus calles tranquilas, de aire rudimentario, al lado de Roxana o de Tania (o de ambas). Pero fue Tania quien me hizo saber de ellos, un tanto inquieta, mientras veíamos algunas páginas en Internet y me daba las primeras pautas para crear un blog. Sólo pude experimentar una sensación de vacío. A Pilar Dughi nunca llegué a conocerla, pese a haber leído de ella uno que otro cuento en la red; pese a ello, la idea de perder a una excelente persona y una narradora que podía ofrecernos muchísimo todavía, me produjo cierta tristeza. De Jorge Eduardo Eielson conocía tan sólo su Poesía en forma de pájaro, aquélla que en Cuarto Año de Secundaria mi maestra leyera a pocos minutos de terminar la clase. Pero de él llegué a conocer mucho más aún. Tania me pasó su Poesía Escrita y leí algunos poemas en voz alta. Primera muerte de María, Solo de sol, Variaciones en torno a un vaso de agua (...y mis labios en ti...). Luego de leer varios de sus poemas, pensé inmediatamente: "Se fue uno de los mayores poetas peruanos del siglo XX". Y me sentí ridículo. ¿Tuve que esperar hasta ese momento para recién conocer de su obra literaria?

De Huaraz guardé muchas cosas (quizá por eso he pensado mil veces en volver a esa ciudad, como si algún signo vital hubiese dejado perdido en su cielo despejado). Además de crear un blog, llevé conmigo una copia de la Poesía Escrita de Jorge Eduardo Eielson y el recuerdo de Ave de la noche de Pilar Dughi, para adquirirlo una vez llegara a Lima.

Luego los meses, los días, las horas, el tiempo... Siempre las horas... Siempre los relojes conspirando ante todo. Todo me llena de nostalgia. Todo transcurre. Uno nunca toma conciencia de las cosas hasta que un viento helado las envuelve y las arranca de nuestro lado. A mediados de julio o agosto (no recuerdo qué día exactamente), recibí un mail de Cahuide. Soy sincero, no le tomé la debida importancia. Fue en septiembre, me parece, que recién decidí abrirlo, luego de haber terminado la edición de ese mes de mi blog. Eran datos adjuntos, ningún otro mensaje adicional, además del título: "En homenaje a Francisco Gonzáles, escritor y promotor cultural ancashino". Recordé, entonces, al señor que se encargaba de producir cada cierto tiempo la Revista Cultural Asterisco. Y abrí el documento. Esto fue lo que encontré:

 

 

PANCHO CAMINA POR LAS CALLES DE HUARAZ

 

                                                   A Francisco Gonzáles in memorian

 

Pancho está sentado en la retina nebulosa de las tardes

pero camina por las calles de Huaraz

con el corazón volcado en la lluvia.

 

Pancho sostiene el pincel luminoso de sus años mozos

pero camina por las calles de Huaraz

sembrando una flor a través del color que de sus ojos brotan.

 

Pancho desnuda su alma y se sumerge

en la infinitud de sus cuadros en el museo

pero camina por las calles de Huaraz

oteando el rostro de una ciudad sonámbula

 

Pancho se ha dormido sobre la piel de una mañana oscura

pero aun camina por las calles de Huaraz.

 

Teófilo Villacorta Cahuide

 

 

Intuí lo que aquel poema me transmitía con tanta nostalgia. Y sólo pude cerrar los ojos, impotente, agobiado por la melancolía.

"La muerte es parte de nuestra naturaleza, Christian. Nos queda sólo acostumbrarnos". Ella me miró, días después de aquella noticia, con su rostro de madrugada cálida, de primavera en plenitud. Y creí saber que ante su mirada todo cobraba vida. Quizá por eso, ya menos avergonzado por ser el último en enterarme de las malas noticias, supe a través de Róger lo de Pablo Guevara. Róger, tan bromista, tan excéntrico, tan oscuro, parecía por aquellos días derrumbarse. A muchos les había afectado esa pérdida repentina (Ahora más que nunca lo siento). También Eberth me contó que sufría a mares el no haber estado a su lado, en sus últimos instantes de vida. "Estaba bien hasta un hace unos días, antes de que ocurriera", me había escrito en el chat. Yo trataba de hacerle comprender los mensajes celestes que Ella me enviaba cada vez que me ponía a pensar en los dilemas de esta vida, que a un solo camino nos conduce. Y también recordé que era precisamente Pablo quien me incitó, de lejos, con su "Un iceberg llamado Poesía", antologado en 50 Poetas Peruanos del Siglo XX de la colección de Literatura Peruana de El Comercio y PEISA, a querer trabajar la poesía de manera diferente, ya no como una simple catarsis.

Si bien Ella me dice que la muerte es un monstruo tácito con el que debemos acostumbrarnos a convivir diariamente, yo no he olvidado a los escritores que de alguna manera han marcado mi vida e influido en mi trabajo literario. Sería un ingrato si lo hiciera: me han enseñado bastante. Tal vez por eso es la nostalgia que se aglomera en mis pupilas en estos instantes, dándole a mi rostro un aire taciturno y desolador. El año daba sus últimos alientos. Cerraba su ciclo. Todo daba un giro en 360 grados. Y los recordaba más que nunca. Cuatro vidas. Cuatro mentes transparentes dejando una imagen imborrable en la bruma del recuerdo. "Imposible olvidarlos, María. Imposible". Y Ella, con la mirada dulce, y su sonrisa de luna en esta noche limpia e infinita, canta en silencio un poema dedicado a la vida que todos dejamos en los corazones de nuestros seres amados al momento de partir.   

 

PERÚ: INVITADO ESPECIAL DE LA FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO EN CHILE

 

 

 

 

Para conocimiento de todos, el pasado año 2006, Perú fue el invitado especial de la Feria Internacional del Libro realizada en la urbe capitalina de Chile, evento que fue trascendente tanto en el vecino país del sur como en el resto de Latinoamérica, y donde, además de ser invitado de manera especial, el Perú expuso lo último de su producción literaria, dando muestras de que la literatura en nuestro país se mantiene vigente y con miras hacia un futuro promisorio.

Éste fue, sin lugar a dudas, el evento que más destacó el año 2006, no obstante ser realizado en otro país, donde la literatura mantiene aún un lugar elevado en los medios de comunicación y la sociedad en general. Pero lo que más ha impactado de su desarrollo ha sido la participación activa de autores nacionales en ella y su eficaz desempeño alrededor de los días que ésta se mantuvo.

Los diarios y revistas chilenas fijaron sus ojos, antes y después de la Feria, en la Literatura Peruana, y sacaron sobre aquello numerosos artículos que acapararon parte de muchas de sus publicaciones. Imagen que, por cierto, nos da mucho qué pensar en cuanto al trabajo de difusión literaria y cultural en nuestro país. Cosas así (el interés de la prensa y la sociedad misma en actividades que involucran a su proceso cultural) poco se ven en el medio nacional. Una muestra de mis palabras, ya para cerrar este breve artículo que celebra la participación por todo lo alto del Perú en la Feria Internacional del Libro en Chile, van a continuación, en este artículo recogido de la revista chilena Cosmopolitan:   

 

 

 

"PASAJEROS PERDURABLES"

 

 

Esta antología de cuentos de autores peruanos es una excelente puerta de entrada para una narrativa que, a pesar de la vecindad física, conocemos muy poco.

 

 

El país invitado a la Feria del Libro de Santiago fue Perú. Probablemente debido a esa circunstancia llegó a las librerías chilenas la antología Pasajeros perdurables. Historias de escritores viajeros, editada por Seix Barral en Lima. La selección y el prólogo pertenecen a Iván Thays, uno de los visitantes, e incluye cuentos de otros escritores peruanos que pasaron por esta ciudad como Santiago Roncagliolo, Alonso Cueto, Rocío Silva Santisteban y Fernando Iwasaki. Están además Julio Ramón Ribeyro y Alfredo Bryce Echenique (Vargas Llosa no, porque no escribe cuentos)* y representantes de las generaciones más jóvenes.

La selección de Thays tiene como hilo conductor el exilio, entendido en sus dos dimensiones: el extrañamiento real, físico, del país de origen, o el exilio interior, el aislamiento en la soledad. Más allá de la provocadora frase que abre el prólogo ("al parecer, sólo existe una forma de ser escritor peruano: vivir en el exilio"), el autor tiene razón en cuanto a que en torno a este tema "muchos de estos narradores encuentran su mejor tono". La antología se convierte así en una excelente puerta de entrada para una narrativa que conocemos muy poco; los cuentos seleccionados muestran efectivamente una literatura viva, inquieta y perdurable, cuya mirada encuentra un territorio común tanto en el extrañamiento como en situar el punto focal desde la periferia sudamericana, dicho sea sin la menor intención de ofender a nadie: nada como el viaje y la sensación del exilio no sólo para avivar los sentidos, como dice Thays, sino también para situarnos de manera realista en el mapa cultural, económico y político del mundo.

Estos cuentos transcurren en diferentes latitudes, aunque más en Francia y España que en México o Estados Unidos (y uno en Chile, muy gracioso y revelador: Vacaciones en el Hyatt, de Roncagliolo) y en distintas épocas; aún así, la línea temática refuerza la identidad común de los autores y la antología alcanza no sólo un nivel de calidad que rara vez desmerece, sino también una destacable unidad de sentido.

 

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(*) Importante es recalcar que Vargas Llosa sí escribió un libro de cuentos (Los Jefes, 1959), pero no con la temática que Pasajeros perdurables requería para aquella selección. Es por tal razón que no se le incluyó, no precisamente porque su obra abarque más el ámbito novelístico.  

 

EL CONGLOMERADO CULTURAL DE LAMBAYEQUE: UNA REALIDAD EN EL DESARROLLO CULTURAL DEL PAÍS

 

 

Pueden ser un tanto dependientes de un trabajo casi unipersonal o donde sólo unos pocos se movilizan, pero lo cierto es que los participantes del Conglomerado Cultural de Lambayeque han conseguido, en estos pocos años, y más aún en este último, hacer un trabajo encomiable en el desarrollo cultural de su región y en la promoción de la literatura tanto del contexto regional como nacional, a manera de motor indispensable para la transformación del país en todos sus aspectos.

Con un método tradicional pero eficaz (recitales, presentación de libros, sesudos análisis y conferencias sobre temas de interés, y posterior difusión de aquellos trabajos), el Conglomerado se ha venido haciendo conocido ya no sólo en el norte del país: sus movimientos han traspasado toda frontera e invadido las bandejas de entrada de correos electrónicos de chimbotanos, huaracinos, limeños, arequipeños, cusqueños, hasta llegar a lugares tan apartados como Italia y España. Es que la manera de difusión es la más sencilla y acertada de todas para su promoción: el envío de mails informativos acerca de su labor. Semanalmente (no descansan ni en fiestas patrias), somos testigos del cargamento de mails donde se exponen las actividades ya realizadas o por llevarse a cabo por parte del Conglomerado los fines de semana -viernes, para ser más exactos-.

Esto es motivo para que todos conozcamos los trabajos últimos que elaboran autores de aquella región, ya conocidos como Nicolás Hidrogo, o que recientemente se van abriendo paso en el ambiente cultural, destacando así jóvenes poetas y narradores como Marcoantonio Paredes, Rully Falla Failoc, Fiorelita Sánchez Lapoint, Marhie Linares, Roxana Ayasta, Paul Muro Losada, entre otros.

Fuera de la "horrortografía"* que se puede apreciar en cada correo electrónico (obvio, el tiempo a cualquiera le gana), es el contenido el que más trasciende y logra captar la atención de los interesados en la literatura y las producciones culturales. Lo que quizá haya atrapado en buena cuenta al público lector es la sobriedad y profundidad reflexiva con el que ellos abordan ciertos temas, no sólo en los comentarios y análisis (he aquí el dato curioso: donde uno solo parece ser el "crítico" en cada envío virtual), sino en el tratamiento de los cuentos, poemas, y en los análisis que hacen -por fin- otros comentaristas (Antonio Castro, Fernando Odiaga, Elmer Llanos, etc.) sobre las obras que a la semana se presentan y que, parecer ser, es apreciable únicamente en las presentaciones mismas, mas no vía mail. Quizá lo único discutible (he ahí la razón de la introducción de este artículo) en su trabajo cultural.

Por todo lo demás, el Conglomerado Cultural de Lambayeque ha obtenido un lugar importante entre las instituciones encargadas de hacer cultura en la región, y propagarla por todo el país, y más aún, fuera de sus límites fronterizos (gracias a la magia del Internet, dicho sea de paso). Tomando en cuenta ciertas cosas (no todo gira alrededor de la Tierra), y manteniendo el entusiasmo con el que siempre se suelen caracterizar para alcanzar sus objetivos, no extrañaría que dentro de algunos años el Conglomerado Cultural de Lambayeque se vea ocupando a nivel nacional los primeros lugares en hacer cultura y difundirla. Acertadamente. Con paso firme. Hasta convertirse en un prototipo a seguir.   

 

 

(*) Fe de erratas, en buen cristiano.