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El Rincón del Diablo

CATI Y SUS FANTASMAS FEMENINOS

CATI Y SUS FANTASMAS FEMENINOS

“Contra todo pronóstico, esta chica expone en este par de de poemas lo que siente, lo que piensa, lo que teme… Sin duda alguna, perderíamos una joven promesa de la literatura si cierto candidato a la presidencia saldría electo”.

  

IMÁGENES PAGANAS

Eres el punto máximo del clímax
/ una muñeca / una estatuilla / una Venus dormida /
sobre cruces y claroscuros de luna marcas tu itinerario
sobre tu lienzo mental dibujas mi silueta
y elaboras constantemente sueños líquidos
mientras discurre un religioso riachuelo
al pie de tu cama.


VIAJERAS

Camino / caminas…
la calle está marcada de incontables huellas
tus pasos siguen mis pasos
recorres la jungla espesa de mi mundo sin caretas
sin espacios ni relojes / sin leyes ni prospectos
sólo caminas / detrás de mi espalda
serpenteando en cada vértebra
y tomando del cuello las cabezas clavas que condenan al patíbulo
nuestra euritmia diaria de la carne y el anhelo.
 

Catalina Camargo


 

SUCEDIÓ EN CHOMBOROTÓN

SUCEDIÓ EN CHOMBOROTÓN

“Sugerente y preciso, este cuento del libro de reciente aparición, “Espina de Pitahaya”, combina una serie de elementos que desemboca, como la mayoría de los cuentos que conforman el libro, en alguna situación jocosa o de carácter anecdótico. En esta ocasión, nos entrega una conocida historia acerca de un cierto candidato a la presidencia. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia (por suerte, el actual gobierno, ya concluyó).” 



 Alforjaines Talego, natural de Chomborotón, decidió lanzarse como candidato a la presidencia de su país. Indudablemente que tenía méritos más que suficientes para ser admitido como tal, amén de las razones de carácter genealógico, pues sus ancestros pertenecieron nada menos que a la dinastía Orín-Casco.
Cuenta la historia que el cacique Talego de Cunga-Seca, lejano ancestro de Alforjaines Talego, cuando fue atacado por los españoles, que pretendían saquear las riquezas de su pueblo, salió al frente con sus bravos hombres, guerreros por excelencia, y pudo hacer retroceder al enemigo, dando tiempo con este enfrentamiento para que su numerosa familia logre escapar y esconder sus tesoros, en diferentes partes del territorio. Los españoles venían librando muchos combates, saliendo victoriosos y acumulando riquezas, pero a las huestes del cacique Talego de Cunga-Seca, jamás pudieron doblegarlas. 
Con el ataque español, el cacique Talego se dio cuenta que sus dominios podrían ser vulnerables; por tal razón, hábilmente reorganizó su cacicazgo, en el hermoso valle de Chomborotón, a orillas del río Santa, cuya ubicación geográfica le prestaba mayor seguridad.
Cuentan los cronistas que Chomborotón fue un valle desorganizado, por eso  el cacique Talego pudo imponerse fácilmente; sometiendo con su poderío a pequeñas tribus e instaurando sus dominios con el título de: “Señor Talego de Cunga-Seca y Chomborotón”.  
En este valle conoció y sedujo a hermosas mujeres, más por su elocuente facilidad de palabra que por sus atractivos físicos. También se dice que el cacique Talego, cantaba lindas canciones en perfecto quechua, lo que terminó por cautivar a las lugareñas. En estos cánticos hacía muchas promesas de amor.
Chomborotón llegó a extenderse por el norte hasta los valles de Lambe-queque (lugar donde el arqueólogo Walva, hiciera importantes hallazgos de incalculable valor).
Nos referimos a este valle porque se ha comprobado que parte de estos tesoros fueron del cacique Talego, que como bien sabemos fueron escondidos para evitar el saqueo español.  
A la luz de estos apuntes históricos, resultan más que interesantes las características de nuestro personaje candidato. Claro está que el hombre al evolucionar ha ido perfeccionando algunos aspectos, pero también ha decaído en otros. En el caso que nos ocupa, los resultados saltan a la vista: El candidato presidencial, Alforjaines Talego, es el resultado evolutivo de sus ancestros, que tuvieron excepcionales condiciones de líder. Su configuración genética, en lo referente a su físico, permanece intacta e inerte (sin evolución). En buena hora: característica peculiar, que en su país y fuera de él, le proporciona ventajas.
Pero nos atrevemos a pensar que el cerebro ha logrado almacenar elocuentes  expresiones, que afloran en sus discursos. Memorístico aprendizaje, que nos lleva a la siguiente pregunta:
- El cerebro, ¿habrá evolucionado?
La respuesta la darán los lectores, luego de analizar la siguiente anécdota de nuestro candidato:  
El 15 de febrero de 1995, Alforjaines Talego decide visitar su tierra natal, que también fue la de sus ancestros: Chomborotón. Llegó escoltado por dos fornidos integrantes de su partido: “Soga para Amarrar, si es Posible”. Pero Chomborotón es un pueblo tan castigado, no sólo por los temblores sino también por las grandes sacudidas de las promesas electoreras, de modo que la presencia de Alforjaines Talego pasó inadvertida. Cuentan que hasta sus numerosos hermanos, argumentando estar sumamente ocupados, en el afán de buscarse los frijoles, se justificaron para no acompañarlo. Así que no quedó otra alternativa que hacer su recorrido para agarra prosélitos, en compañía de sus seguidores (que también oficiaban de guardaespaldas).
- ¡Déjenme solo! –dijo el candidato-. Quiero dar la sorpresa a los hermanos pescadores, aquí en el muelle, en tal caso,  me siguen a prudente distancia.
Alforjaines Talego ingresó con paso firme al muelle de pescadores, pensó tal vez que los vigilantes lo detendrían al transbordar la reja de ingreso, pero no le dijeron nada (ahí a nadie detienen, ni a los cutreros). Siguió caminando hasta la punta del muelle, levantaba la mano para saludar a todo el mundo, pero nadie lo conocía.
El loco Ribera, de la “Patricia I”, pensó: “Este patita se loas copió toditas las de mi compadre Moncada. Levantaba la mano para saludar, esperando que algún patricio de lancha le regale un pescado. Bueno, mi cumpa, tenía su jale carajo, y era todo un personaje, por mi madre… Hasta Arguedas, reconoció su capacidad. Pobre mi cumpa, sí que era bueno y que descanse en paz. ¿Pero este huevón, qué vela tiene en este entierro?”
El loco Ribera vio alejarse al desconocido, hizo un gesto desdeñoso con la nariz arrugada y botó con brusquedad el cigarrillo que recién había prendido. El desconocido se detuvo, sintiendo la calculadora mirada de un mozuelo, que impaciente esperaba sobre una percudida pared de cemento, junto a las tolvas que abastecen a los volquetes.  
- ¡Hey, tú! ¿qué haces sobre ese muro? – dijo el candidato.
El muchacho de unos quince años de edad, permaneció inmóvil, en la misma actitud: sobre una rodilla apoyaba el mentón y la otra pierna estirada en péndulo tamboreaba la pared, con el talón desnudo.
- ¿Quién, yo? –contestó el muchacho.
- Sí, ¿quién más va a ser?
Esta vez el muchacho, lo miró fijo, como midiendo su fortaleza física o tal vez su agilidad en las carreras, si es que el caso así lo requería una veloz escapada.
- ¿Quién mierda eres tú para preguntar? –dijo con aplomo.
- ¿Cómo, no me conoces? Yo soy Alforjaines Talego –dijo el candidato, mostrando su mejor sonrisa y, ligeramente nervioso, agregó:
- Vota por mí y tendrás trabajo…
- Otro huevón con la misma cantaleta. ¡No jodas hombre! Ofrecen todo y luego se olvidan. Déjame tranquilo esperar las lanchas para hacer mi “cutrita”. Si serás cojudo, no ves que soy menor de edad, cómo mierda quieres que vote por ti.
Los guardaespaldas se acercaron  cautelosamente. No escucharon nada. El candidato, se dirigió a ellos:
- Este jovencito es el prototipo del hombre de puerto. Hombre de mar que se curte y se forja en el diario trajinar, en busca de la subsistencia. Ciudadano que requiere apoyo del Estado, para reorientar ese potencial energético, a fin de lograr el desarrollo del país y, en consecuencia, una mejor condición de vida para ellos y sus hogares.
El candidato y sus seguidores esta vez caminaban juntos, por lo que su condición de extraños fue más visible. Un humilde pescador dejó balbucir sus pensamientos: “Estos cojudos, si no están metidos en la cutra estoy seguro que quieren meterse al asunto”.
 

Leonidas Delgado León

DOS REGALOS INCÓGNITOS

DOS REGALOS INCÓGNITOS

“Un par de obsequios enviados desde algún rincón de la red, ajeno a ésta, por supuesto (o quién sabe). A manera de descarga emocional y de comentario, esta autora nos muestra su perspectiva ante la actual coyuntura política.” 

 


REGALO

No voy a votar por Ollanta.
estuve viendo la televisión cosa que pocas veces hago, y la depre me iba inundando lentamente, no por lo que decían los noticieros, que ya de por si son aniquiladores, sino por el descaro con que manipulan los canales de señal abiertas y mas aun porque esta poca sangre en la cara tiene respuesta y mueve conciencias, la gente toma decisiones por lo que dicen los medios de comunicación...., la ignorancia es atrevida, una amiga mía me dice voy a votar por Lourdes, por todo lo que han sacado de Ollanta en la televisión. Una decisión desesperada?
Es demás evidente la tergiversación y el complot que traman los medios de comunicación, ver televisión enferma y la gente anda enferma, no voy a votar por Ollanta pero esta situación cotidiana en la que la evidencia de que estamos dando la venia a los traidores del Perú, tiñe de una cierta impotencia. Los canales de televisión juegan con las conciencias, las mentes de los peruanos que daremos la venia otra vez para que nos saqueen extranjeros, como aquella propaganda que dice: baterias? chinas, tawianesas.....No, Americanas....., pase EL PERÚ LO ESTA ESPERANDO.

REGALO II


Recuerdo las elecciones anteriores, especialmente la vez que se presentó Mario Vargas Llosa, cuando se sentía ya presidente faltando unos pocos días, el triunfo arrollador que le daban las encuestas, y la elección del pueblo que le dio la espalda, votó por un don nadie, una votación desesperada que negó a la derecha, quizás si hubiera ganado Mario Vargas Llosa, el saqueo al Perú se hubiera resumido en unos pocos años, y no se hubiera alargado tanto... de cualquier modo, el desborde popular fue inevitable, y la derecha magullada, la que siempre trató de segunda categoría a todo lo que tenía que ver con lo peruano, y que marginó durante siglos a la peruanidad, está desesperada por el poder, y está dispuesta a todo. Esta derecha es la que representaba a la casta española que tanto daño hizo al Perú durante siglos, con sus ojos azules y su tez blanca se presenta como una promesa ante la juventud, promesa?, de negación y nulidad probablemente, ¿Volverán a poner las cosas en orden?. El día miércoles 1 de febrero en el programa la boca del Lobo, Hildebrandt trató algunos temas de realidad como la maravillosa concesión que el gobierno dio a los Estados Unidos en el TLC, también mencionó someramente algo sobre alguno de los candidatillos que hace temblar a la derecha, y dijo que lo estaban presionando, y que en cualquier momento lo despedían del canal, también que los canales de televisión se habían partidarizado. Ayer el programa de Hildebrandt no volvió a aparecer, y hoy leí en LA REPÚBLICA, el único periódico que tocó el tema, que Hildebrandt había renunciado ¡¿Por mutuo acuerdo?! Recuerdo los tiempos de los periódicos chicha de la época de fujimori. ¿Adquirieron experiencia?
Esperemos aparezcan medios de comunicación alternativos, que nos den a conocer que está sucediendo. Estamos incomunicados, una vez más, esperemos que no dure para siempre, que en eso basan su poder aquéllos. 

Labios Incógnitos

MAÑANA INCIERTA

MAÑANA INCIERTA

“Saquen sus propias conclusiones: en esta ocasión, no puedo hacer nada más que desbordar todos mis sentimientos en este relato breve, y mostrar mi apoyo a un porcentaje de la población peruana amenazados de muerte por la madre de uno de nuestros candidatos a la presidencia. Ya sabrán a lo que me estoy refiriendo. Para todas ellas va dedicado este relato. Recordemos que los derechos de la persona deben respetarse a toda costa. PIENSEN… ”


Mañana es el gran día… Quiero dormir, siento esa necesidad absurda: desconectarme del mundo por un instante. No lo consigo: un miedo interior me invade. ¿A qué le temes? El destino… Gira constantemente. Es una ruleta. Puede detenerse en el lugar menos indicado. Espero que mañana las cosas cambien, que la rueda deje de girar en el mismo sentido, que detenga su flecha en un espacio distinto al habitual.
Mis párpados pugnan por cerrarse. Es más de la medianoche, y no tengo sueño. La sola idea de morir me abruma. Mañana decidiré vivir. Pero si otro decidiera acabar con mi vida, no sé qué podría hacer. No quisiera que me suceda lo de Manu: morir por amar, por ser diferente. Lo extraño tanto estos días. Me hace mucha falta. No soy de las personas que les desea males a los demás, si no peligra mi existencia, por supuesto. Si sucediera eso, haría lo posible por viajar a contramarea, luchar por mi libertad, decirle a todo el mundo que ser diferente no es un pecado, y esperar a que la gente reaccione, si lo hace. Por lo menos estaré tranquilo conmigo mismo: habré hecho lo correcto. Vivir encerrado en una jaula no es mi estilo. Odio ser quien no soy. Sin embargo (lo repito), la idea de morir me inquieta sobremanera. Es lo que siento precisamente ahora, cuando la noche cae irremediablemente sobre mis hombros: una agonía interminable, una angustia que no me permite descansar de mi tediosa rutina.
Mañana es el gran día… Sé qué decisión tomar al respecto; aunque no sé si ayudaría lo suficiente. Aún hay gente con aserrín en la cabeza. Cada cinco años, mi vida pasa siempre por los mismos desbarajustes. Como yo, habrá muchas personas compartiendo las mismas dudas, y pensando en sus problemas personales. La incertidumbre crece sin medida, y mi sueño se cuela por los resquicios de esta habitación. Cada cinco años sucede lo mismo. La misma canción se repite. Al final, todos sabemos en qué terminará y de qué forma.
El sonido del reloj de pared se acentúa, penetra en mi cabeza, me recuerda que falta muy poco para que el “hoy” se convierta en “mañana”, y que sería recomendable cerrar los ojos para no darme cuenta del transcurrir del tiempo. Aunque quién sabe: tal vez, cuando descubra que ya ha llegado el día de mañana, el sueño retorne, por fin, a mis horas en blanco. Comprenderé, entonces, que mi suerte estará echada, y ya no hay nada más qué hacer.

Christian Ahumada Heredia

NADIE DEBE REPETIR EL PLATO: no a la reelección de congresistas

NADIE  DEBE   REPETIR  EL  PLATO: no a la reelección de congresistas

El tema es tan rico que circula por la mente de todos los peruanos y  tiene como punto de partida el descrédito y la opinión generalizada en contra de una institución que ha devenido en un órgano que maltrata, ofende, traiciona e insulta a los ciudadanos del Perú.  Como usted habrá adivinado desde la lectura de nuestra primera línea, nos estamos refiriendo al Congreso de la República, donde 120 elefantes blancos ponen sus posaderas en curules forrados de plata y oro, es aquí donde se juntan los  padres de la patria. Este nombrecito que desde fechas inmemoriales se ha acuñado, nos produce risa, estupor y porque no decirlo indignación, porque de padres de la patria no tienen nada, todo lo contrario, su conducta en nada se diferencia a la de los pirañitas, con la salvedad que éstos lo hacen para saciar su hambre cotidiano, mientras “nuestros sufridos padres” lo hacen por gula, soberbia y el afán fetichista de inflar su abdomen.  De esa manera y sin rubor, cada mes, asaltan el erario nacional, circunstancia que los ha convertido en malhechores de la peor especie que tiene nuestro país.
            Se ha dicho en todos los tonos, formas y colores que las dos instituciones más desprestigiadas del país, donde campea la corrupción y que irónicamente dicen luchar contra ella son el Poder Judicial y el Congreso de la República, y además tienen el privilegio de reunir las 7 plagas del Señor y que el ciudadano haciendo uso de su DNI los eligió “un día que Dios estuvo enfermo” (Vallejo, siempre).  Este congreso cuyas funciones están por fenecer nos ha dado conductas variopintas que el común de la gente las califica, por utilizar un adjetivo casi poético, como de sinvergüenzas.
            Todas las calificaciones se les ha hecho, nadie defiende a esta institución tutelar para la vida democrática, porque simplemente no existe argumento para ello, sólo ellos mismos muchas veces con voces desatinadas y amaneradas, digamos las cosas con su nombre propio: con cinismo tratan de defender lo indefendible, nos quieren dar gato por liebre, ocultando el sol con un dedo.  Este Congreso  nos ha mostrado un zoológico rico en animales raros, donde hemos visto a estafadores, proxenetas, violadores, expertos en lobby que hacen grandes negociados a vista y paciencia de todos, lo que demuestra que estos llamados padres de la patria no tienen límites para nada y hablarles a ellos de valores o de moral les debe producir una carcajada a mandíbula batiente, además entre ellos existe un pacto maquiavélico, pueden discrepar en todo, pero a la hora del reparto todos se alinean, pues como lo a sentenciado la sabiduría popular, otorongo no come otorongo.
            Se dice la verdad a medias, que un congresista sólo cobra  S/.11,000.00,  pero a ello habría que agregarle los S/. 15,000.00  mensuales de gastos de representación, de los cuales solo el 30% están obligados a rendir,  el 70% lo gastan a su libre albedrío, o sea que son S/.10,000.00 más que llegan limpios al bolsillo del congresista.  Si a esto le agregamos el gasto que ocasiona un congresista por pago de asesores (por lo menos 3), guardaespaldas, chofer, secretaria, asistentes, pago de oficina en provincias, pago ilimitado de celulares y gasolina, pero esto no es todo, la lista continua: ingreso por CTS, cobro por escolaridad, jugosas gratificaciones, es posible que nos olvidemos de algo, lo cierto es que cada congresista le cuesta al país, a usted ciudadano que lee éstas líneas, no menos de S/. 100,000.00 al mes.  Ellos justifican cobrarlo por que dicen que son acuerdos y leyes que vienen de Congresos anteriores, de esa manera se santifican y señalan que no tienen culpa alguna, pobrecitos un poco más y nos dicen que lo cobran por obligación, con pena y dolor,  como si no recordáramos que un Congresista de marras juramentó por Dios y por la Patria. Si tuvieran un mínimo de vergüenza y les quedara algo de conciencia no tendrían reparos en modificar las leyes, si ellos tienen la sartén por el mango, pero son tan conchudos que más de uno a dicho que lo que ganan es poco para el esfuerzo que realizan. Todo esto por supuesto sin contabilizar los ingresos gracias a los muertos y heridos, que su ingenio y esfuerzo permite doblar o triplicar sus magros ingresos y una vida sacrificada penando en el Perú.
           
Segunda Parte:

 

            Casi olvido mencionar un hecho que los pinta de  cuerpo entero y dice mucho de su amor a la patria e identificación por el pueblo sufrido que los eligió.  Estos sinvergüenzas disfrazados de congresistas gozan de seguro social especial y por lo tanto son atendidos en clínicas de lujo, qué se van a confundir con los trabajadores que hacen cola desde las tres de la mañana o antes para conseguir un ticket para ser atendidos y muchas veces llegan a la ventanilla y los tickets se han agotado, les espera otras colas y madrugadas.
            ¿Será necesario dar mayores explicaciones e ingenuamente preguntarnos por qué se mueren por ser reelectos al Congreso y seguir succionando las mamas del presupuesto nacional?
            Por ello, nuestra modesta opinión, está dirigida a sostener que ningún congresista debe ser reelecto, nadie merece repetir el plato, es verdad que habrán 4 ó 5 congresistas que serían la excepción que confirma la regla, pero su opinión lo han dicho en voz tan baja, acompañadas de gestos tan inexpresivos que realmente no se han portado a la altura de las circunstancias.  Estos 4 ó 5 congresistas han tenido tan poca  repercusión, que lamentablemente a la hora del juicio final como es la de renovar el Congreso de la República, tenemos que decir: justos pagan por pecadores.
            Estos congresistas se ufanan de ser electos por el pueblo y como tal se convierten en intocables gracias al blindaje que les da la aureola  divina de la inmunidad  e impunidad,  costumbre preñada de frivolidades a la que incluso le encontramos un filo libidinoso.  A estas alturas estaremos de acuerdo en que ser congresista es convertirse en un pequeño rey de cada parcela del país, llamada provincia o departamento.  Podríamos seguir anotando mayores referencias de esta conducta impropia y realmente sería un documento de nunca acabar, solamente quisiéramos agregar que se han convertido en los peores enemigos de la democracia y lejos de estar al servicio del pueblo, se sirven de  él, de la manera más insensible e indiferente, porque finalmente lo único que les interesa es tener su billetera abultada y coleccionar tarjetas de crédito como gesto cotidiano de su vanidad.
            Acaso alguna vez aunque sea por equivocación nos enteramos que un congresista llega a su provincia para reunirse con las instituciones representativas e informar de su labor congresal, y de ese modo generar un diálogo democrático escuchando la opinión del ciudadano, atendiendo sus iniciativas, conocer sus preocupaciones, aceptar las críticas, no, hay que ir a verlos a Lima, donde se les encuentra como pavos reales y sólo si están de humor atenderán a las delegaciones, que muchas veces han recorrido medio Perú, para llegar a sus glamorosas oficinas. Y pensar que ante esos ciudadanos, a quienes mira con la nariz respingada, el congresista se arrodilló a la hora de pedir su voto y les ofreció el oro y el moro para conseguir sus afanes perversos, pero  el elector sencillo lamentablemente,  sólo les vio la cara pero no el alma.

 

Jaime Guzmán Aranda

EN TUS MANOS ESTA EL FUTURO DE NUESTRA NACION

EN TUS MANOS ESTA EL FUTURO DE NUESTRA  NACION

Estando a escasos días de realizarse las elecciones presidenciales hago de conocimiento lo siguiente: que el Perú ocupa uno de los primeros lugares en pobreza, en desempleo, delincuencia, corrupción, etc., y lo peor de todo nos tildan en el extranjero de delincuentes, por la entera responsabilidad de nuestros gobernantes. Hoy en día hay mucha gente desocupada producto del desentendimiento de nuestros gobernantes, quienes no se preocupan por fomentar o crear fuentes de trabajo. Todos los gobernantes que hemos tenido, lo único que han hecho es hacer más pobres a los pobres, olvidándose de sus promesas electorales de crear fuentes de trabajo. Para vivir dignamente necesitamos trabajar y para trabajar necesitamos que los políticos cumplan lo que prometen. Los contratos realizados por el actual gobierno y los anteriores perjudican nuestra economía y benefician a los grandes inversionistas extranjeros que se vienen adueñando de nuestras riquezas, y frente a estos abusos los partidos políticos tradicionales no han hecho nada, pues lo único que éstos buscan es llegar al poder para seguir robándonos. La falta de trabajo y el incumplimiento de promesas es lo que ha fomentado la delincuencia y la prostitución infantil. Éste ultimo está creciendo, día a día, a pasos agigantados, y se está volviendo incontrolable. La corrupción, la delincuencia, el narcotráfico, el terrorismo y todas las pestes que rodean nuestro país nacen y nacerán de los partidos políticos. Una vez más les digo que estamos a pocos días de las elecciones presidenciales y lo único que observamos como en campañas anteriores es que los candidatos continúan saludándonos a los pobres, haciéndonos soñar que cambiará la historia, que nuestro glorioso Perú dará por fin un giro rotundo. ¡¡Basta de engaños y promesas!! Es momento de abrir los ojos…

 

Jaime Huamán Huamán 

pedagogo07@yahoo.com

LOS RETOS DEL GOBIERNO DE OLLANTA HUMALA

LOS RETOS DEL GOBIERNO DE OLLANTA HUMALA

Para todo el mundo es un hecho que Ollanta Humala va a pasar a la segunda vuelta con la primera opción, si es que no arrasa en la primera como sucedió con Evo Morales en Bolivia, en un contexto latinoamericano que afirma esta tendencia al existir gobiernos de izquierda, nacionalistas, socialistas o simplemente progresistas en Chile, Argentina, Bolivia y Venezuela. De manera que es conveniente ir pensando en la posibilidad real de un Gobierno Ollantista, más aún cuando los otros dos competidores por el pase a la final (Unidad Nacional y APRA), ven estancadas o decrecidas sus adherencias, en tanto Ollanta suma día a día, en esta recta final, voto tras voto.
Al parecer, de haber segunda vuelta, la disputa sería del Nacionalista con Lourdes Flores, pues Alan García no logra despercudirse del todo de la terrible experiencia de su primer (¿y único?) gobierno. La verdad es que quién está matando al candidato del APRA no son sus contendores, sino su propio Partido, porque el muchachón se esfuerza por hilar un discurso creíble, pero al comparar lo que dice con lo que hace su Partido (Chimbote es un buen ejemplo), la gente mueve la cabeza, murmurando “Con esta gente no”. Es que el APRA es el partido más antiguo, más organizado, más disciplinado del Perú... y también uno de los más corruptos.
Los retos de un cada vez menos hipotético Gobierno de Ollanta Humala son varios, contenidos o no en su Plan de Gobierno, pero si exigidos por la situación en que se encuentra nuestro país; empezando por la necesidad de conformar un Gabinete de Unidad Nacional. Es la única manera de salir adelante, conformar un equipo ministerial con los líderes más idóneos y capaces no sólo del Partido Nacionalista, que los tiene, sino también encargando carteras importantes a los otros partidos, grandes y chicos. Eso demostraría una gran madurez de Ollanta, y al mismo tiempo evitaría la formación de una oposición anticipada, así como ayudaría a cohesionar la plural conformación del Congreso de la República en torno a una agenda legislativa concertada.
Un segundo elemento importante de gobernabilidad sería la conformación de un Pacto Social, entre el Estado, empresarios, trabajadores y sociedad civil, expresados en dos ámbitos, por un lado en el de la reforma constitucional, terminando con el diletantismo entre la Constitución de 1979, la Constitución de 1993 o la Constitución Remendada del periodo de transición Paniaguatoledista. En este sentido, puede darse una Asamblea Constituyente o el nuevo Congreso a elegirse el 9 de abril asumir este rol histórico; pero lo importante es el resultado,  la necesidad de contar con una nueva Constitución integral, de largo aliento. Unido a esto, el Pacto Social debe expresarse en una real concertación entre todos los sectores económicos, políticos, sociales y culturales del Perú, recogiendo los avances de concertación realizados en los últimos años, a nivel nacional, regional y local.
Sea un Gobierno de Ollanta o de cualquiera que fuere existe otro punto de la agenda nacional que es insoslayable, que es el de aprovechar el cambio de mando presidencial para renegociar con EE.UU., la Unión Europea, Japón y los países desarrollados las condiciones de relación de nuestro país con el mercado global. En este sentido, estas elecciones, debe significar una oportunidad para que todos los peruanos nos unamos detrás del nuevo Gobierno para que éste busque mejorar la ubicación del Perú en la escena internacional, en temas como la deuda externa, el TLC, la lucha contra la pobreza, el medio ambiente, el armamentismo y otros aspectos fundamentales, sin cuya discusión todo lo prometido en la campaña electoral quedaría colgado como un sombrero en desuso.
Un cuarto punto, pero no menos importante, es atender las demandas internas, que permitan ir cerrando gradualmente la brecha entre los que más tienen y los que no tienen nada, donde los ingresos y egresos del Estado deben tener un carácter verdaderamente equitativo en el sentido de que no todos aporten o reciban los mismos servicios, sino en relación a la capacidad y necesidad de cada sector.  Porque cuando se habla de la importancia de la inversión privada para el desarrollo de nuestro país, que nadie pone en duda, no solo hay que referirnos a inversión de capital y tecnología, sino también a la inmensa inversión de capital social y cultural, cuerpos y vidas que nuestro pueblo da para que el Perú camine y que muchas veces no son tomados en cuenta a la hora de proceder a la repartición.
Creemos que estos y otros puntos básicos, indispensables, imprescindibles, de la agenda nacional debe motivar la reflexión y el cambio de actitud de todos los peruanos y peruanas, principalmente de sus sectores pensantes o líderes, políticos, empresariales y sociales; pues una vez producido el resultado electoral, debemos unirnos para apoyar al nuevo Gobierno, esperando que éste sepa conducir los destinos de nuestro país, de lo contrario volveremos a la senda del caos y la improvisación ya recorridos, en circunstancias en que cada vez la historia da menos oportunidades a las naciones displicentes y aletargadas.

 

(*) dante_lecca@yahoo.es

Dante Lecca Lozano


 

EL PERÚ

EL PERÚ

Cuando hace casi veinte años leí el poema “Todo esto es mi país” de Sebastián Salazar Bondy, repetí con desilusión un verso en el que expresa que su país es “un plato vacío tendido hacia la nada”. Tenía diecisiete años y cursaba el primer año de Derecho en San Marcos.  Los peruanos atravesábamos esa catástrofe que significó para nosotros la combinación infernal de la violencia homicida y terrorista de Sendero Luminoso y el corrupto y desastroso gobierno de Alan García.  En ese tiempo, la esperanza era la única luz que nos alumbraba y esa “nada” anunciada por el poeta no cabía en mis ilusiones.

Hoy, que he alcanzado la edad que tenía Salazar Bondy cuando escribió ese poema y que no tengo en mi limitado repertorio de malos versos uno que pueda ayudarme a expresar lo que siento, no hallo más respuesta a la indignación que a diario me producen las noticias sobre nuestros políticos y nuestra política que esa “nada” espantosamente profética.

Vamos de lo delincuencial a lo patético.  Desde un sujeto acusado de violación a quienes las agraviadas libran de repente de la culpa en medio de la investigación policial hasta una candidata de izquierda que hizo la presentación de su partido, absolutamente distanciada del pueblo que dice y aspira defender, en un pequeño y conocido local de jazz (de su propiedad) en el residencial distrito de Miraflores. Y, en el ínterin, dos ex presidentes –uno catastrófico y otro inocuo-, un ex embajador histérico y babeante, un ex militar golpista, su hermano, el hijo de un ex mandatario (que acaba de renunciar dejando desconsolado al 0,8% del electorado que lo favorecía), un puñado de congresistas que quieren “dar el salto”, dos mujeres y abogadas que, estando una en las antípodas de la otra, tienen en sus discursos más similitudes que divergencias, y un ex marihuanero en cuya genial estrategia está la idea de traer a las grandes bandas de rock extranjeras para promover el Perú como destino turístico... 

Esos son sólo una muestra de los veinticuatro aspirantes a presidente que pretenden que el electorado les entregue su voto.  Me pregunto, ¿cuántos soportarían una auditoría sobre sus bienes (y males), sobre sus actos (y omisiones), sobre sus negocios (y arreglos), sobre sus finanzas (y financistas), sobre su vida pública (y privada), antes (y, sobre todo, después) de un supuesto mandato?

¿Por qué aspiran tantas personas a convertirse en presidente del país?  Probablemente la respuesta me la diera un amigo que, entre broma y en serio, me dijo “lo que pasa es que tú no entiendes nada, es como llevar el curso de fotografía en el colegio, no haces nada, la pasas bien e igual te aprueban”.  ¿Será cierto?  ¿O es que acaso hay dos docenas de patricios que han decidido dejar la tranquilidad de sus vidas de rentistas para lanzarse a las aguas infestas de la política nacional para salvar al Perú de la ruina económica y moral?  Difícil creerlo, y más difícil aún cuando vemos cómo se arrancan los ojos entre sus “militantes” para obtener un numerito en la ambicionada lista de candidatos al Parlamento (“y esos sí que se la llevan fácil, ¡armemos un partido!”, insiste mi amigo).  Peleas callejeras, riñas solapadas, insultos moderados, críticas abiertas, cuchilladas nocturnas, estocadas a la luz del sol, pateadas de tablero y premios consuelo; una exquisita exhibición de angurria, desenfado, mugre, barro, estiércol y miasmas que contaminan todo en la demencial carrera hacia la inmunidad (e impunidad) parlamentaria.

¿Esos sujetos que empiezan a infestar la televisión, los diarios, los paneles y cuanto medio de información existe, con sus sonrisas prefabricadas y sus miradas retocadas de santos varones, son los que liberarán a nuestra nación de la pobreza, la ignorancia, las enfermedades, el hambre y la corrupción?

La fauna de candidatos a la presidencia y al congreso de la republica es tan variada que podríamos hacer un concurso de desolladores y veríamos, ya sin espanto, cómo se arrancan la piel unos a otros con tal de obtener las prebendas, los privilegios, las gollerías y prerrogativas que significa ser electo para un puesto público en el Perú.

¿Hay excepciones?  Seguramente, pero así como una golondrina no hace verano, una persona honrada no es suficiente en el océano pérfido y maloliente de la política nacional.  Muy probablemente terminaría relegada, absorbida o liquidada en un sistema que protege el abuso, el atropello y las injusticias.  Cualquier cambio es imposible sin un grupo sólido, coherente, eficaz y eficiente, de mujeres y hombres, honestos y honrados, que trabajen con la convicción de que la función pública es para servir a la gente y no para servirse de ella. A ver, ¿qué partido nos muestra a su diez justos para salvar la patria?

Hemos creado un país de ignorantes donde el 80% de la población escolar es incapaz de entender las implicancias de un texto simple.  Cierto, en las últimas décadas la cantidad de alumnos matriculados aumentó dramáticamente, pero eso no sirve para nada si las escuelas se convierten en depósitos de seres humanos donde los profesores trasladan sus propias limitaciones a los estudiantes y donde leer y sumar son actos mecánicos sin trascendencia por la incapacidad de los niños (desnutridos y mal preparados) para descifrar las letras y los números que balbucean.

¿Cuál es la solución?  He allí la pregunta que los políticos debieran responder sin demagogia y sin rodeos, pero nadie lo hará.  En un país donde los ciudadanos no pueden comprender un texto sencillo es cínico hablar de un “debate nacional” sobre los planes de gobierno.  Debatirán, sí, los mismos de siempre, reñirán para las cámaras, dirán palabras altisonantes y frases para el bronce y, luego, cuando nadie los observe, irán juntos a celebrar cualquier cosa en cualquier embajada porque felizmente el whisky y las langostas no tienen pasaporte ni carnet partidario.

Que nos den cifras, proyectos realizables, planes a corto plazo, resultados comprobables en el lapso de un mandato.  Que se comprometan con números a bajar las tasas de mortalidad infantil, de analfabetismo, de miseria.  Que no empiecen con que “el camino largo”, con “ajustarse el cinturón”, con el “dennos tiempo”de siempre.  Cierto, Roma no se hizo en un día pero se empezó a construir desde el primer instante.  Resultados; eso se necesita.  Que cada año el presidente diga “hicimos esto” y no “vamos a hacer esto” y si no tiene nada importante y concreto que decir que se vaya a su casa con su corte de inútiles.

Pero no seamos injustos, del circo que hoy es la vida política nacional, todo somos accionistas.  La responsabilidad es compartida y cuanto mayor es nuestro grado de cultura, mayor la cuota de culpa que nos corresponde.  Los que huimos de la política para no contaminarnos terminamos ensuciando más al país pues lo expusimos y lo entregamos en las manos de los canallas que tienen estómago suficiente para administrar la podredumbre sin perder los modales.

¿Qué hacer?  Las soluciones nihilistas y mesiánicas no conducen a ninguna parte, el continuismo nos empuja lentamente al despeñadero y la inmovilidad nos mantiene en el mismo barro putrefacto. ¿Hay salida?

Felizmente los países no quiebran tan fácilmente y la historia nos da lecciones que iremos aprendiendo a golpes y porrazos.  Cada quien tiene su propia manera de pelear por la humanidad y no se necesita ser presidente para cambiar un país.  Una nación se transforma con el esfuerzo de los que quieren esforzarse, con el sacrificio de los que desean dar “algo más” y no piensan en las ganancias, con la lucha diaria del hombre honrado por hacer de esa honradez una forma de vida.

Nuestra generación fracasó.  No le dejemos a nuestros hijos la imagen del vencido que se esconde debajo de la mesa a mendigar clemencia sino la del hombre que aún consciente de la derrota, soporta, una vez más, el embate de la maldad y de la inquina, resiste y se mantiene firme hasta el último golpe, porque sabe que allá, en la tierra que protege defendiendo el puente con lo que le queda de vida, hay una nueva generación, un nuevo grupo de locos y valientes, que ya está listo, casi listo, para tomar la posta y seguir batallando en esta guerra secular e infinita contra la traición, el robo, la ambición y la rapiña.

Que cada cual escoja su trinchera para dignificar al hombre con su vida y que la “nada” profética de Sebastián Salazar Bondy se convierta en una metáfora desafortunada y no en la desgraciada realidad de este país. Los hombres como él, que se esforzaron, merecen nuestro esfuerzo, merecen que empecemos la tarea de llenar ese plato.

Lima, 2 de febrero del 2006

 

José Luis Mejía